Washington/dpa
Estados Unidos carece de una estrategia coordinada para contener el flujo de armas introducidas de contrabando a México por su frontera sur, afirma un "devastador" informe oficial que será presentado hoy ante el Congreso norteamericano y cuyos detalles adelanta el "Los Angeles Times".
Según el informe que la Oficina de Contraloría del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés) presentará este jueves ante el Subcomité para Asuntos Hemisféricos del Comité de Asuntos Exteriores del Congreso estadounidense, el creciente número de armas contrabandeadas a México desde Estados Unidos supone más del 90 por ciento de de las requisadas oficialmente por las autoridades mexicanas.
Se trata del primer informe oficial norteamericano sobre el asunto y "probablemente influirá en el debate sobre el papel de las armas de fabricación estadounidense en momentos en que la violencia amenaza con extenderse a lo largo de la frontera mexicana", señala el rotativo, que califica de "devastadoras" las conclusiones.
De acuerdo con el diario, el informe de la GAO, que cita "recientes reportes de la inteligencia estadounidense", indica que la mayoría de las armas fueron contrabandeadas específicamente para las "organizaciones mafiosas" y "no sólo son usadas contra el gobierno mexicano", sino también para "expandir sus operaciones de narcotráfico en Estados Unidos".
La GAO llegó a la conclusión de que si bien diversas agencias estadounidenses han realizado una serie de "actividades y proyectos de manera individual" para combatir el tráfico de armas a México, éstas "no forman parte de una estrategia de conjunto del gobierno norteamericano para afrontar el problema".
Específicamente, la GAO señala que las dos principales agencias encargadas de este asunto, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos del Departamento de Justicia (ATF) y la de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Nacional, "no han coordinado de manera efectiva sus esfuerzos", por lo que ambas "duplicaron" las iniciativas respectivas, provocando "confusión".
Asimismo, concluye el informe oficial, se carece de un "análisis sistemático y de informaciones sobre datos de tráfico de armas" que permitiría a las autoridades investigar mejor los casos.
Más allá de problemas operativos, la GAO indica que también hay "leyes y políticas" en ambos países que podrían "dificultar" reformas duraderas, como las "laxas leyes estadounidenses para recopilar y transmitir información sobre compras de armas" o la falta de comprobaciones obligadas para la adquisición privada de armas.
Además, afirma la GAO, Estados Unidos "no está haciendo lo suficiente para ayudar a México a combatir el tráfico de armas y la corrupción aledaña en su lado de la frontera".
Ambos países "no han establecido una fuerza especial multilateral y multiagencial contra el tráfico de armas", sostiene el informe, que también achaca a México no haber implementado "completamente" el sistema electrónico de seguimiento de armas de la ATF, una "herramienta importante" para las investigaciones en esta materia de Estados Unidos, indica.
Del lado mexicano, continúa el rotativo, otro de los problemas es la "corrupción" en el gobierno.
"Pese a los esfuerzos del presidente (Felipe) Calderón para combatir el crimen organizado, una amplia corrupción a nivel federal, estatal y legal de las fuerzas mexicanas dificultan los esfuerzos estadounidenses para desarrollar asociaciones efectivas y fiables con las entidades mexicanas para combatir el tráfico de armas", adelanta el rotativo las conclusiones que presentará el director del Equipo de Asuntos Internacionales y Comerciales de la GAO, Jess Ford, ante la comisión parlamentaria.



