Los vendedores cierran sus puestos de ventas antes de las 6:30 p.m. por temor al “toque de queda” difundido por delincuentes. Foto Diario Co Latino/Ricardo Chicas Segura
Redacción Diario Co Latino
El hermetismo entre los vendedores que se sitúan en los alrededores del Parque Hula Hula y del Mercado Sagrado Corazón de Jesús, respecto al supuesto «toque de queda» impuesto por pandilleros de la zona, se mantiene sin que exista denuncia alguna.
La situación llega a tal punto que los vendedores, al ser consultados sobre las amenazas, prefieren guardar silencio y con respuestas lacónicas evidencian cierto temor.
Según fuentes consultadas por este vespertino, los rumores de la amenaza comenzaron hace ocho días y muchos de los comerciantes, por temor, concluyen sus labores antes de las seis de la tarde.
Sin embargo, una vendedora que prefirió el anonimato se refirió a las extorsiones ya tradicionales en ese sector del centro histórico de San Salvador, que existen desde los gobiernos de Francisco Flores y Antonio Saca, que intentaron detenerlas con “manos duras y superduras”.
“Algunos vendedores tienen que pagar desde $40 a $150 mensuales a renteros que amenazan a muerte a quien no pague”, dijo.
Asimismo, hizo ver el peligro que corre por hablar de tal situación delincuencial que se vive en la zona popular “muchos de los compañeros que están siendo amenazados, no hablan por temor”.
El Parque Libertad, la Calle Rubén Darío y la Calle Arce. Zonas, según las denuncias, se encuentran divididas entre los extorsionistas de la Mara Salvatrucha y la Mara 18.
La estrategia utilizada por los pandilleros para exigir la renta es que visten ropa formal y solamente uno se presenta disimuladamente ante los comerciantes.
El transporte público no escapa a la inseguridad imperante en otros puntos del Gran San Salvador.
Y es que otra fuente informó a Diario Co Latino que la Ruta 5, que conduce de San Salvador a la Colonia la Cima, fue advertida por los delincuentes de no circular a las cinco de la tarde frente al Mercado Central. Porque de lo contrario, «serían abatidos a tiros».
Por su parte, el Fiscal General de la República en funciones, Ástor Escalante, se mostró preocupado por las extorsiones que, a plena luz del día, son efectuadas por supuestos pandilleros.
Pese al hermetismo y temor existente entre los vendedores, debido a las amenazas, el funcionario pidió a la ciudadanía “denunciar” cualquier manifestación delincuencial, porque de esa manera la Policía Nacional Civil (PNC) y la FGR «combatirán efectivamente el flagelo».
Escalante ya ha comenzado a tener contactos con el nuevo ministro de Justicia y Seguridad, Manuel Melgar, para abordar el tema.
Además, este viernes sostendrá con los fiscales de oriente, una reunión en San Miguel donde abordarán el tema de las extorsiones en esa zona.
El Alcalde de San Salvador, Norman Quijano, advirtió de la presencia del Cuerpo de Agentes Metropolitano (CAM) en los siete distritos municipales para prevenir y disuadir cualquier hecho delincuencial.
A través de un comunicado, Quijano comentó que ha conocido lo relacionado al supuesto toque de queda, del que algunos comerciantes se abstienen denunciar.
El edil informó que había solicitado al Presidente de la República, Mauricio Funes, una reunión para analizar «conjuntamente la situación», en la tarde de ayer.
«Tengo entendido que el día de mañana viernes, el Ministro de Seguridad anunciará medidas a tomar en relación a esta problemática, que espero responda a la situación», sostuvo Quijano.
Por su parte el nuevo Director de la PNC, Carlos Ascencio, mencionó que el llamado «toque de queda» se trata, nada más, de un plan orquestado de grupos que quieren publicitarse.
Pero mientras no se tenga pistas contundentes sobre la situación, Ascencio señaló que ha comenzado a trabajar con una investigación para determinar si los rumores de extorsiones son ciertos o no.



