Luis Jiménez Pacheco, especialista en salud pública dedicado al estudio, prevención y tratamiento de los temas relacionados con el consumo de alcohol. Foto Diario Co Latino/Rosa Campos
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
El anuncio del Presidente de la República, Mauricio Funes, de impulsar una modificación al impuesto que se colecta a través de las bebidas alcohólicas para inyectarlo al FOSALUD ha generado diversas reacciones.
El FOSALUD, constituido en diciembre de 2004, por decreto legislativo 538, está adscrito al Ministerio de Salud y lo integra una Junta Directiva donde participa el Ministerio de Salud, un Coordinador de Programas Sociales del gobierno, un miembro de la Cruz Roja y un representante del Instituto Salvadoreño del Seguro Social.
El financiamiento de FOSALUD está bajo un fondo que entrega el Presupuesto General de la Nación de un millón de dólares y el régimen fiscal por el «incremento anual» de ingresos por concepto de recaudación y comercialización de alcohol, bebidas alcohólicas, tabaco, armas de fuego, municiones, explosivos y artículos similares.
Según la recaudación actual, la cerveza ingresa un impuesto de 0.0825 centavos por grado de alcohol, el ron 0.05 y el agua ardiente 0.04, que, a consideración de la industria de la cerveza, no es igualitaria.
Aldo Vallejo, director de Relaciones Corporativas de Industrias la Constancia, asegura que como empresas están abiertos a que pueda existir un debate en el tema de la modificación del impuesto que se colecta a través de las bebidas alcohólicas y que este sea más “equilibrado”.
“Nosotros estamos totalmente de acuerdo en que se discuta el sistema actual que creemos que tiene una distorsión”, dijo Vallejo. A criterio del representante de la empresa cervecera, en la actualidad se cobra más a las bebidas que tienen menos grado de alcohol, que a las que tienen más grado y que son más dañinas a la salud pública del país.
Si en la modificación del impuesto solo se incrementa un porcentaje similar al que se paga en este momento la tasa quedaría de 0.12 centavos para la cerveza, 0.10 el ron y el agua ardiente pagaría 0.08. Tasa que generaría siempre un desbalance en la industria de la cerveza.
Vallejo aseguró que en los últimos cuatro años, la industria ha decaído en las ventas, porque ha disminuido el consumo de esta bebida en el país que tiene “menos grado de alcohol”.
“Las bebidas con más alto grado son las que se están consumiendo más, que son las que afectan más a la salud”, expresó el director de Relaciones Corporativas de la Industria la Constancia.
La empresa, ante la baja venta de los productos, ha tenido que hacer varios “ajustes a raíz de la distorsión” arancelaria.
Bebidas destiladas las de mayor consumo
Las bebidas destiladas se han convertido en las de mayor consumo en países como El Salvador y otros de la región. Según los cálculos, en el país se consume el 67% de bebidas destiladas, mientras que solo 33% es cerveza.
El experto en salud de Costa Rica, Luis Jiménez Pacheco, asegura que los países con estos índices tienen que buscar mecanismos para erradicar el consumo de bebidas con mayor grado de embriaguez y evitar el abuso por los efectos negativos que genera.
Jiménez pacheco argumentó que los impuestos específicos a las bebidas alcohólicas deben de estar justificados en una lógica de la salud pública y deben ser aplicados de acuerdo al potencial embriagante que contengan dichas bebidas.
Asimismo, aseguró que El Salvador, al consumir bebidas con mayor grado de alcohol, se perfila entre los países en la zona alta de riesgo de efectos negativos por consumo. Y con ello los problemas relacionados al alcohol se incrementan.
Según las estadísticas de la Policía Nacional Civil, las principales causas de las muertes por accidentes de tránsito y accidentes de tránsito es por manejar en estado de embriaguez o por conducir en exceso de velocidad.



