Rodolfo Aguirre/Colaborador
Esta vez los artistas del espectáculo ponen el grito en el cielo ya que muchos solistas y agrupaciones, a través de sus contratistas internacionales, no están pagando los impuestos correspondientes por presentarse en el país o “se hacen los de los panes” como se dice en buen salvadoreño o desconocen de los procedimientos para cumplir esta disposición legal.
A lo anterior hay que agregar la falta de mecanismos rigurosos por parte de las autoridades anteriores del Ministerio de Gobernación y particularmente a la Dirección General de Migración como instancia encargada de regular e intermediar para darle cumplimiento al Decreto número 234 aprobado por los diputados de la Asamblea Legislativa desde hace muchos años.
“Es lamentable que tengamos que andar averiguando por diferentes medios donde se presentarán los artistas internacionales en el país y quién los trae para que paguen”, dijo muy molesto Henry Palencia, secretario de cultura del Sindicato Gremial de Artistas del Espectáculo (SGAE).
A su vez el directivo señaló que es risible lo que pagan los contratistas que traen artistas internacionales de reconocido quilataje musical, ya que si, por ejemplo, el contrato original es de 50 mil dólares, lo reportan por 20 mil y a ésto hay que sacarle el 10 por ciento en concepto de derechos de actuación, lo cual se reparte entre los sindicatos de músicos y artistas.
Carlos Menjívar, secretario de propaganda del SGAE hizo ver que de lo que pagan los artistas internacionales es como logran solventar gastos administrativos o de funcionamiento, de lo contrario y más con la crisis actual se ven “a palitos” para salir adelante con sus proyecciones en beneficio de sus afiliados.
Por lo anterior aprovecharon en primer lugar para felicitar al Presidente Mauricio Funes, a su Vicepresidente Salvador Sánchez Cerén y a todo su gabinete, esperando que las nuevas autoridades encargadas de intermediar en la problemática antes mencionada, puedan poner sus mejores oficios para ponerle fin a las irregularidades que van en detrimento de la dignificación de los artistas.
Finalmente, el SGAE recuerda a los contratistas nuevos como a los conocidos parte del decreto 234.
Art. 62-a: «ningún artista extranjero podrá ejercer actos remunerados de ninguna especie, sin que preceda autorización expresa del Ministerio de Gobernación, el cual oirá previamente la opinión ilustrativa del sindicato legalmente establecido, correspondiente a la actividad artística que se dedica el interesado.
Todo artista o conjuntos de artistas extranjeros presentaran ante el Ministerio de Gobernación los comprobantes de su contratación en el país.
Los artistas extranjeros pagarán anticipadamente al sindicato respectivo un derecho de actuación equivalente al diez por ciento de la remuneración bruta que perciban en el país».
Art.62-b: «ningún artista o grupo de artistas extranjeros podrá actuar en
el país por mas de treinta días consecutivos o por intervalos de tiempo dentro del plazo de un año contando desde el primer día de su actuación».
Finalmente el SGAE dejó bien en claro que no son un sindicato de choque como son calificados muchos; pero que de no acatar las disposiciones legales los contratistas de artistas internacionales tomaran medidas de hecho como el no permitir que realicen presentaciones si no han pagado sus impuestos y que estos sean de acuerdo a lo acordado en el contrato original, una situación que en más de una ocasión ya ha sido realizada.



