Tania Bichkonva de Handal presenta el libro llamado “Recuerdos despeinados de mi vida con Schafik” editado por Walter Raudales, a la derecha. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
El histórico auditórium de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de El Salvador, donde se han vivido múltiples jornadas de lucha del pueblo, lució el viernes pasado lleno de alegría, recuerdos, música y mucha algarabía.
Y no era para menos, pues la esposa del histórico líder de la izquierda en el país, Jorge Schafik Handal, estaba presente. Tania Bichkonva de Handal llegó sólo por una razón: recordar a su esposo, amigo y compañero de lucha, tristezas y buenaventuras.
Eran las cuatro y media de la tarde, la música del grupo venezolano “Lloviznando canto” ambientaba el lugar. No había ni una tan sola butaca vacía. Y el color rojo entre los presentes resaltaba por doquier.
Con canciones como el sombrero azul y otras, los asistentes estaban más que preparados para escuchar a Tania de Handal.
Luego de cinco interpretaciones musicales, hubo un redoble de la batería, indicando que ya era la hora del acto principal. De repente la esposa de Schafik Handal subió a la tarima, y ante las muestras pictóricas de Farabundo Martí, Monseñor Óscar Arnulfo Romero y el rostro de su propio esposo, presentó su libro: “Recuerdos despeinados de mi vida con Schafik”.
El libro muestra el lado humano del líder de izquierda, asimismo, la historia de amor que vivió por veintiocho años junto a su esposa Tania y algunas anécdotas de su juventud, momentos con su familia entre otros.
Escribirlo no fue tarea fácil, pues los recuerdos le llegaban a Tania en desorden y esa es la tónica del libro, un vaivén de momentos, por eso, se tituló recuerdos despeinados.
“Salta desde la infancia, hasta la política, nuestros problemas de la realidad nacional y de cómo nos conocimos”, dijo de Handal.
En el mismo lugar donde fue el último adiós a Schafik, su esposa confesó que aún vive pensando en él cada momento del día y eso es lo que la mantiene con vida.
Por su parte, el editor del libro Walter Raudales, comentó que cuando empezó a leerlo, no podía parar, “por lo increíble de su historia de amor, además por conocer la etapa de Schafik como el amoroso, cariñoso y humano”.
Según el editor, las más de doscientas páginas están escritas con el corazón y cuentan la historia real de dos personas que se amaron como nunca, y esto es elementos principal para “disfrutar línea por línea”.
“Este libro testimonial no se compara con ninguno y lo puedo comparar con los clásicos de la literatura salvadoreña”, expresó Raudales.
Como último punto, la esposa de Schafik recitó una parte del libro: una carta de amor. Mientras finalizaba, los aplausos se escucharon como lluvia sin cesar.



