Daniel Trujillo
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
La ovación parecía no terminar. El nuevo Presidente de la República, Mauricio Funes, fue recibido como ningún otro mandatario en la historia reciente del país: como un héroe que tiene la aprobación de la población salvadoreña.
“¡Sí se pudo!”, “¡El pueblo unido jamás será vencido!”, eran algunas de las consignas que retumbaron en el interior del anfiteatro del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO) y que se escucharon en las afueras del recinto donde se realizó la toma de posesión.
Lentamente, descendía de los graderíos. A su lado izquierdo, su esposa y Primera Dama de la Nación, Vanda Pignato de Funes, tomaba su mano y le transmitía la confianza y seguridad necesaria.
El nuevo Jefe de Estado seguía bajando los escalones y los aplausos no se detenían. Él estaba a unos cuantos minutos de tomar posesión.
Una sonrisa discreta caracterizó el semblante del nuevo mandatario, era una especie de válvula de escape para liberar la tensión y los nervios del momento.
No sólo el nuevo Presidente de la República fue recibido con aplausos, también el Vicepresidente del Concejo de Estado de Cuba, Alfredo Lazo Hernández.
Caminaba despacio y saludaba a los asistentes con su mano extendida y una sonrisa que sólo los caribeños saben transmitir. Los aplausos se detuvieron hasta que el representante de la isla tomó asiento.
Ya como Presidente de la República, Funes emitió su discurso ante cientos de asistentes, quienes constantemente le aplaudían.
Durante su discurso, el Primer Ciudadano fue enfático en asegurar que el país reanudará las relaciones diplomáticas con Cuba. En ese momento, el Vicepresidente del Concejo de Estado de la isla, Alfredo Lazo Hernández, se puso de pie y saludo al auditórium.
Con esto, El Salvador sólo falta formalizar el anuncio de Funes para materializar la nueva noticia.
Detalles
La toma de posesión se caracterizó por particularidades que no se habían visto en eventos anteriores. Tanto así que el rojo predominó en el acto.
La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet; y, la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, vistieron de rojo para la toma de posesión.
¿Era casualidad o se pusieron de acuerdo? Y es que los periodistas se preguntaron eso porque el rojo es el color símbolo de la ideología de izquierda.
Sin embargo, no solo ellas llamaron la atención con su vestimenta, también el Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdel Aziz. Su particular traje captó la miradas de todos.
Hoy, inició una nueva era para el país con Mauricio Funes en el Ejecutivo.
El reto será reducir las desigualdades sociales y mejorar la calidad de vida de la población en medio de una crisis económica.



