En la toma de posesión estuvieron presentes buena parte de la administración saliente, invitados especiales, mandatarios de 15 naciones, representantes de más de 70 naciones de todo el mundo y la prensa nacional e internacional. Foto Diario Co Latino/Erick Barahona.
Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
"¡El pueblo unido, jamás será vencido!", "¡Funes, Funes!", "¡Sí, se pudo. Sí, se pudo!", fueron las consignas que una a una sonaron en el interior del Anfiteatro de la ex Feria Internacional, donde se llevó a cabo el acto de transmisión presidencial del último gobierno arenero, a una nueva adminstración, en esta ocasión, de izquierda.
Funes, durante la lectura de su discruso de casi una hora, definió su gobierno como "progresistas y pluralista", en el que tendrá espacio desde el salvadoreño más humilde hasta aquellos que por una u otra razón debieron dejar su tierra, y convertirse en "hermanos lejanos".
La ceremonia, a la cual asistió buena parte de la administración saliente, invitados especiales, mandatarios de 15 naciones, así como representantes de más de 70 naciones de todo el mundo, se desarrolló en un ambiente festivo y alegre.
La izquierda salvadoreña por primera vez llega al poder, algo que el nuevo Presidente definió como una oportunidad única para hacer bien las cosas.
"No tenemos derecho a equivocarnos", precisó el nuevo Jefe de Estado.
Sin olvidar que su gestión inicia en medio de un ambiente adverso y desafiante, teniendo como retos superar una crisis económica, social e institucional, Funes puntualizó: "Necesitamos reinventar nuestro país". Luego, dijo que las características que le impulsan seguir adelante son "la fe, esperanza, alegría y fuerza esperanzadora".
El calor en el Anfiteatro no fue motivo para estar desesperado, ya que los cientos de invitados aplaudian a cada una de las palabras que pronunciaba el nuevo Presidente.
Y la emosión inviadio a muchos, al momento que el expresidente Elías Antonio Saca se quitó la banda presidencial, se la entregó al presidente de la Asamblea Legislativa, Ciro Cruz Zepeda, para que éste último se la impusiera al nuevo gobernante.
El FMLN tiene desde ahora cinco años para gobernar, los cuales se espera que el nuevo Presidente ponga en marcha medidas y políticas que contribuyan a la sociedad salvadoreña a ser más incluyente y, donde el marginado hasta ahora, tenga oportunidades para desarrollarse, para contar con un país que le represente y un Estado que le protege.



