Alrededor de ochocientos agentes de la Policía Nacional Civil han sido desplegados hacia las afueras del estadio Cuscatlán, donde miles de salvadoreños celebrarán, esta tarde, la asunción del nuevo Presidente de la República Mauricio Funes.
Desde las tres de la madrugada, decenas de personas esperan con ansias que las puertas del coloso de Monserrat se abrieran para aguardar al nuevo Jefe de Estado.
Una de las primeras personas en llegar al estadio fue la octogenaria Rosa Flores, quien junto a su nieta Verónica Flores esperaban que elementos de seguridad abrieran las puertas del lugar.
"No podía faltar a este histórico día, pues es el gane del pueblo, y esta victoria la debemos celebrar todos", declaró con mucho entusiasmo Flores.
Hasta las nueve de la mañana, las ocho entradas del estadio lucían completamente abarrotadas.
Sin embargo, será hasta las 10 de la mañana cuando se permita el acceso a los salvadoreños.
El acto de celebración se tiene prevista a eso de las cuatro de la tarde.



