Dos muchachos buscan imágenes religiosas entre los escombros de la iglesia de Ilama, en Santa Barbara, al oeste Honduras. Foto Afp.
Tegucigalpa/Pl
El potente sismo sufrido este jueves en Honduras provocó menos daños que los esperados, pese a lamentarse la muerte de seis personas y perjuicios en numerosas edificaciones y obras de infraestructura, aseguran hoy fuentes oficiales.
El presidente de la República, Manuel Zelaya, dijo sentir alivio pues el terremoto debido a su intensidad (7,1 grados en la escala de Richter) pudo ocasionar mayores estragos.
"Para la magnitud que se había anunciado, los daños no son de la cuantía que se esperaba", apreció el mandatario en rueda de prensa junto al jefe de la Comisión Permanente de Contingencias, Marco Burgos, luego de sobrevolar la zona más afectada, la norteña ciudad de El Progreso.
Allí se concentran destrucciones múltiples en puentes, edificios públicos, viviendas y obras de infraestructura.
Aunque las evaluaciones continúan, hasta el momento se reportan daños parciales en más de 200 casas y la destrucción total de otras 25 en distintas regiones.
Edificaciones públicas también sufrieron perjuicios severos, entre entre los cuales figuran varios puentes, tribunales de justicia, hoteles, instalaciones deportivas, comercios, escuelas, hospitales, centros penales e iglesias.
Localidades del Occidente sufrieron además fallas en el servicio eléctrico debido a la caída de postes.
En cuanto a la red vial, el mayor estrago fue la rotura del puente La Democracia, en El Progreso, pues quedó intransitable y deberá ser reconstruido, pero también hay roturas en carreteras, algunas con grietas profundas.
Apenas unos 30 segundos duró el movimiento telúrico, pero fueron suficientes para sembrar el pánico en miles de personas que salieron a las calles en ese momento de la madrugada (2:24 a.m., hora local)
Luego del primer impacto hubo unas 20 réplicas del fenómeno, algunas llegaron a alcanzar una fuerza de cuatro y cinco grados en la escala de Richter.
El sismo tuvo su epicentro en los 16, 78 grados de latitud norte y 16,16 de longitud este; a unos 10 kilómetros de profundidad y fue originado por el movimiento entre las placas del Caribe y la Norteamericana, en las cercanías de las Islas de la Bahía, en la zona caribeña de Honduras.
Según los expertos, la poca densidad poblacional y la dispersión de los asentamientos ayudaron a evitar muertes en las localidades más cercanas al centro del terremoto.
"Normalmente en estos sismos la energía avanza en dirección a una área oceánica en la parte del litoral atlántico y allí no hay densidad poblacional fuerte", explicó el coordinador del departamento de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Gonzalo Cruz.
Tampoco, añadió, el país tiene gran infraestructura en esas demarcaciones y por esa razón los efectos fueron menores.
Cruz precisó que el sismo es catalogado como de corrimiento horizontal y estuvo relacionado con el movimiento de dos bloques tectónicos que están dentro del mar.
El terreno hondureño descansa sobre la placa del Caribe, una formación tectónica de 3,2 millones de kilómetros cuadrados que se extiende a los demás países centroamericanos y suele rozar con otras placas para desencadenar sismos.
Además, Honduras forma parte del anillo de las placas tectónicas del cinturón de fuego del Pacífico, donde suelen producirse terremotos poderosos y destructivos.
El ocurrido este jueves sacudió también a partes de Guatemala, El Salvador y Nicaragua.



