Mucho se habla en estos días del celibato sacerdotal. El debate está candente. Los medios tratan el tema con el mismo sensacionalismo que a la gripe porcina.
Pero poco se profundiza sobre el origen de esta imposición. ¿Quién mejor que el propio Jesús de Nazaret para contarnos?
Una exclusiva entrevista con Jesucristo en su segunda venida a la Tierra.
RAQUEL: Emisoras Latinas en Jerusalén, ciudad donde se cruzan culturas y religiones. Y donde una vez más nos cruzamos con Jesucristo en estas jornadas históricas de su segunda venida a la tierra. Buenos días, Jesucristo.
JESÚS: Que sean buenos, Raquel.
RAQUEL: En nuestra anterior entrevista hablamos de los sacerdotes. Ya es hora de abordar un tema especialmente polémico: el celibato, la prohibición que tienen ellos de casarse y formar una familia.
JESÚS: Ya te veo venir, Raquel. ¿Vas a hacerme también responsable de esa ley?
RAQUEL: ¿Y no tiene usted nada que ver en eso?
JESÚS: Nada. Yo no impuse ese yugo a nadie. ¿Cómo iba a hacerlo si en nuestro movimiento todos los hombres tenían su mujer? Felipe, Natanael, Pedro, Mateo… todos.
RAQUEL: Pero la Biblia prohíbe que los sacerdotes se casen.
JESÚS: ¿La Biblia? Lo que Dios dice es que no es bueno que el hombre esté solo. Incluso Pablo, que era bastante severo, me dicen que recomendó que los obispos tuvieran su mujer. Una sola, eso sí. Él decía, y con razón, que si no podían administrar bien su casa, menos podrían con la comunidad.
RAQUEL: Entonces, ¿cuándo comenzó esta ley del celibato?
JESÚS: ¿Quién puede saberlo? Consulta a tus amigos.
RAQUEL: Espere un momento… Voy a llamar a… ¿Se oye bien?... Estamos aquí en Jerusalén, en línea con Iván Vargas, especialista en el tema… Iván, queremos conocer cuándo se estableció el celibato de los sacerdotes.
IVÁN: El dato es curioso. Fue en el Concilio de Nicea, año 325, cuando se decidió que los curas no podían ser casados.
RAQUEL: ¿Por qué dice que el dato es curioso?
IVÁN: Porque unos años antes de ese Concilio, el emperador romano Constantino les había regalado a obispos y sacerdotes muchas tierras y mucho dinero.
RAQUEL: ¿Y qué tiene que ver eso con que los curas se casen?
IVÁN: Tiene muchísimo que ver. Imagine que un obispo tiene cien hectáreas de tierra y un dinerito ahorrado. Si ese obispo está casado, cuando muera, ¿quién quedará con la tierra y los ahorros?
RAQUEL: La esposa y los hijos, naturalmente.
IVÁN: Pero si él no está casado, es la iglesia la que se queda con todo. A la iglesia no le preocupaba que los obispos y los curas tuvieran mujeres, que tuvieran hijos... Con tal de que…
RAQUEL: ¿Con tal de qué?
IVÁN: De que no los reconocieran. Lo prohibido era eso, reconocerlos. Porque las concubinas y los hijos ilegítimos no tenían ningún derecho, no podían heredar.
RAQUEL: ¿Y ésa fue la razón de la ley del celibato?
IVÁN: Elemental, Raquel. Había que proteger el patrimonio prohibiendo el matrimonio.
RAQUEL: Parece increíble...
IVÁN: Así fue como la Iglesia acumuló y acumuló propiedades... Verdaderos latifundios. Unos siglos después, era la mayor terrateniente de toda Europa. Los papas y los obispos y los curas seguían teniendo mujeres, hijos. Pero no los reconocían, los dejaban ilegítimos. Así no heredaban nada.
JESÚS: ¡Y me hacen responsable a mí de todo eso!
IVÁN: Lo más gracioso es que el Papa Paulo Tercero, que tuvo “unos cuantos” hijos ilegítimos, fue quien impuso definitivamente el celibato para todos los sacerdotes en el Concilio de Trento.
JESÚS: Hipócritas. Atan cargas pesadas sobre los hombros de los demás, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
RAQUEL: Gracias, Iván. Después de todo lo escuchado, Jesucristo… ¿estaría usted a favor del celibato opcional, aprueba que los sacerdotes se casen?
JESÚS: Por supuesto. Que cada quien decida. Que cada quien elija su camino. El Reino de Dios es lucha y requiere esfuerzo. Pero también es fiesta. Y la carga tiene que ser ligera y el yugo suave.
RAQUEL: Ley del celibato. Celibato obligatorio. ¿Qué opinan de todo esto las iglesias? Y sobre todo, ¿qué opinan las mujeres y los hijos no reconocidos? Nos vemos en un próximo programa y reciban el saludo de Raquel Pérez, enviada especial de Emisoras Latinas en Jerusalén.
LOCUTOR: Otro Dios es Posible. Entrevistas exclusivas con Jesucristo en su segunda venida a la Tierra. Una producción de María y José Ignacio López Vigil con el apoyo de Forum Syd y Christian Aid.



