Graciela Castellón
Redacción Diario Co Latino
Usuarios de las rutas departamentales que se dirigen el oriente del país denunciaron del peligro al que se exponen diariamente a causa de los contínuos asaltos que ocurren en el lugar y al interior de las unidades del transporte colectivo.
María M. viaja hacia San Vicente en la ruta 116 todos los fines de semana y afirma que siempre observa algún acto delictivo mientras espera el autobús y cuando éste ha emprendido marcha.
“Los vendedores se suben al bus a vender, supuestamente, pero lo que hacen es observar a la gente. Cuando el bus arranca, se sube otro grupo solo a asaltar”, explicó María.
Otros usuarios manifestaron que hace poco más de un año se hizo una diferenciación entre los vendedores “autorizados” y los no “autorizados” y desde entonces, los asaltos se han incrementado.
“A los autorizados los dejan que se suban al bus mientras está parado, pero son los otros los que hacen el trabajo de robar, cuando los buses van saliendo de la Terminal”, afirmó un usuario que prefirió el anonimato.
Según pudo confirmar este vespertino, la única autoridad presente en el lugar son los agentes de Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), cuya función se limita a evitar desórdenes en el lugar. A pocas cuadras de la Terminal, se encuentra la División de Antinarcóticos de la Policía Nacional Civil (PNC), lo que para muchos usuarios es una ironía.
Muchos estudiantes viajan diariamente hacia Cabañas, San Miguel, San Vicente y el resto de departamentos de la zona oriental.
La mayoría de ellos manifestaron haber presenciado en más de una ocasión un hecho delictivo en las unidades de transporte, incluso, asesinatos por la renuencia de la gente a entregar sus pertenencias.
Los denunciantes coinciden en que “están cansados” de los atropellos que sufren, obligados por la necesidad de viajar a sus lugares de origen.
Asimismo, aseguran que dentro de la Terminal funciona una red de delincuentes, quienes a diario sacan provecho de los viajeros.
Los usuarios piden a las autoridades tomar medidas para controlar y terminar con la problemática, pues temen que la situación empeore con asesinatos o secuestros.



