Los habitantes de Ilopango piden obras de mitigación en el lugar, debido a la formación de cárcavas, por las inundaciones y socavamiento de tierras. Foto Diario Co Latino/Archivo
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
Los deslizamiento de ladera, inundaciones y socavamiento de suelos, y la formación de cárcavas, anuncian una tragedia al nororiente del Municipio de Ilopango, cuyos pobladores demandan del gobierno saliente los fondos que cinco años atrás fueron otorgados para obras de reparación y mitigación.
Los terremotos del 13 de enero y febrero de 2001, dejaron su huella en Ilopango al romper tuberías de aguas lluvias y potables que han socavado los cimientos de diversos proyectos urbanos de la periferia del municipio de Ilopango.
La Mesa para la Gestión de Riesgos, en coordinación con las comunidades afectadas y la Alcaldesa de Ilopango, Alba Elizabeth Márquez, coincidieron en la necesidad de un trabajo “urgente” en ciertas zonas que mantienen en riesgo a miles de familia residentes en el municipio.
La alcaldesa señaló que en las comunidades Las Cañas, Jardines de San Bartolo, Llano Verde, La Cima y Santa Lucía, suman un total de 340 “viviendas expuestas”,
“Las Cañas tiene 120 viviendas expuestas y Llano Verde tiene 12 familias damnificadas y 2 familias albergadas y se encuentran 7 viviendas que están próximas a quedar destruidas”, informó.
Los fondos de ocho millones de dólares para financiar las obras de construcción y mitigación de la zona, fueron aprobados por la Asamblea Legislativa, pero no han sido entregados por el Ministerio de Hacienda a la municipalidad, según comentó la alcaldesa.
“Sólo en las dos últimas comunidades se han iniciado obras de mitigación, pero urgen obras en Llano Verde, donde hay una gran preocupación de la gente, porque sólo Las Cañas necesita dos millones de dólares, o sea, necesitamos esos fondos, el invierno será copioso”, argumentó
Por su parte, Arsenio Miranda, de Lomas de San Bartolo, Ilopango, aseguró que el gobierno intentó darles un bono de 5 mil dólares, cuando sus hogares tienen un costo de 40 a 50 mil dólares.
“Eso fue una burla, no estamos dispuestos a seguir rogando o pidiendo, estamos exigiendo como pobladores afectados una inmediata, urgente y seria atención a nuestro problema, sino iremos a instancias judiciales internacionales para denunciar este hecho”, sentenció.
Rafael Artiga, de la Comisión Municipal señaló que, mientras no se realice de forma profesional un estudio de cuenca, difícilmente se podrá prevenir la vulnerabilidad.
“Una hora de lluvia y se nos inunda todo, desde tres puntos el afluente del arenal seco, Rivas y San Jorge, en San Bartolo, así como, Granados 2, y el Valle de Apulo que por asolvamiento, inunda el lugar”, explicó.
La vulnerabilidad también, tiene características antrópicas (mano del hombre) que al construir proyectos de viviendas sin control como la empresa Roble, que según Artiga, ha impermeabilizado zonas de recarga acuíferas, “esto causa deslizamientos porque el agua busca el cauce, esto deja a la gente en zona de riesgo”.



