El Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom afronta problemas de desabastecimientos en alimentación y medicamentos, por déficit presupuestario. Foto Diario Co Latino/Wilfredo Lara
Claudia Solórzano
Redacción Diario Co Latino
El Sindicato Gremial de Trabajadores de Enfermería de El Salvador (SIGEESAL) denunció esta mañana, que la escasez de medicinas e insumos médico quirúrgicos continúa agudizándose en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom. La representante de SIGEESAL, Evelyn Aguilera, aseguró que la falta de fármacos es del 60%, por lo que solicitan a los familiares comprarlos de forma personal para tratar a los niños.
Uno de los medicamentos faltantes es el Factor 8, el cual se utiliza en el tratamiento de niños hemofílicos. Además, el personal médico carece de cateters, jeringas, mascarillas entre otras.
Otro de los lugares afectados es el área de cocina, pues carece de los alimentos suficientes para los menores, por lo que reciben una dieta estándar y no una diferenciada debido a sus padecimientos.
“A veces no hay frutas, ni variedad de carnes y mucho menos leche para los niños y en sustituto se les da un atol, pero este no es tan nutritivo como la leche”, denunció Aguilera.
En muchos casos, las enfermeras tienen que solicitarle a los padres de los niños la compra de la fórmulas lácteas de acuerdo a la edad del menor, pues el hospital no logra sufragar esos gastos.
Y como siempre, los principales afectados con la crisis hospitalaria son los niños y niñas. El nosocomio atiende en consulta general alrededor de mil menores diariamente y mantienen trescientos infantes hospitalizados. Según el Secretario de Organización del Sindicato, Oscar Rivas, la crisis aumentó a principios de 2009, debido a la falta de pagos a la empresas proveedoras, que en reiteradas ocasiones han amenazado con no brindar más sus productos.
Actualmente, el Ministerio de Salud Pública le debe 311 mil dólares al Hospital Bloom como parte del presupuesto de 2008, mientras para este 2009, aún no se ha desembolsado el monto de los primeros cinco meses.
Este déficit presupuestario ha provocado crisis en el Hospital Bloom, cuya naturaleza de tercer nivel le obliga a contar con mejores condiciones médicas, pero hasta el momento, no las cumple.
Los sindicalistas también denunciaron el continuo deterioro de las tuberías de aguas negras, las cuales están siendo corroídas por el moho de más de diez años.
Los pasillos del subsótano están húmedos debido a las goteras de las tuberías viejas, que en cierta medida están debilitando el suelo y poniendo en riego a los empleados debido a la insalubridad del lugar.
Ante esta deprimente situación, los sindicalistas insisten en exigirle al Presidente de la República, Elías Antonio Saca, una explicación sobre los fondos del Ministerio de Salud.
Asimismo, acusan al Jefe de Estado saliente de invertir demasiado en propaganda gubernamental, dejando de lado a los sectores que más lo necesitan como lo son las personas de escasos recursos económicos.
“Como ya están a punto de realizar el traspaso presidencial, le dejarán todos los problemas del sistema de salud al nuevo mandatario Mauricio Funes y él tendrá que resolverlos”, dijo Rivas.



