Carlos Pastor, de la calificadora de riesgo Equilibrium. Foto: Diario Co Latino/Eugenio Castro
Néstor Ríos
Redacción Diario Co Latino
Cada país de Centro América puede tener su propio sistema monetario, sin ningún tipo de inconveniente. Pero ello debe ir acompañado de políticas fiscales altamente responsables por sus gobiernos.
Con esa interpretación, el Gerente de la Clasificadora de Riesgo Equilibrium, Carlos Pastor, planteaba sus propuestas para disminuir los efectos de la crisis económica mundial en la región.
Ayer, la Clasificadora, a través de un dialogo vía internet con diferentes organismos internacionales (como la OEA, el BID y el FMI), explicaba el estudio sobre cómo enfrentar los embates de la recesión.
De hecho, una de las propuestas que más llamó la atención fue el considerar como vital la participación de los gobiernos para regular el mercado financiero.
Crear políticas fiscales que mantuvieran protegido el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, y si estas ya existen, incrementar la transparencia fiscal, ya que la falta de ese factor “genera una mayor vulnerabilidad en los países”, frente a la crisis.
Mauricio Choussy, Director General de la Calificadora Financiera Fitch Ratings, fue claro al decir que los bancos que operan en países como El Salvador, Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Guatemala, no necesitan de salvatajes.
Porque sus capitales, según Choussy, pertenecen a empresas financieras que mantienen sus operaciones mundiales y que sus recursos dependerán de la dinámica económica global.
Ello significa, que la volatilidad de sus ganancias a escala internacional afectará, aunque los gobiernos centroamericanos intenten inyectarles capital, las operaciones que incluso hay en toda Latino América.
De ahí la razón, agregó Choussy, de que las tasas de intereses en las instituciones financieras hayan crecido, afectando, principalmente, a las pequeñas y medianas empresas.
“Se tienen que regular las instituciones financieras en toda la región. Que veamos si su crecimiento que dicen tener lo están haciendo de la forma más correcta”, propuso Choussy.
No obstante, el experto en calificaciones financieras esgrimió que “las calificadoras no alcanzamos a percibir que la crisis iba a ser de la magnitud en la que ha sido”.
Asimismo, justificó que “los grandes bancos tampoco estuvieron preparados para enfrentar la crisis”, por el contrario se volvieron transmisores directos de ella.
Necesariamente debe de aprovecharse el hecho de que “hay mucho campo para la regulación” y que el impacto sea mucho menor.
Pero, esta regulación debe poseer, según apuntó Choussy, un tipo de cambio en el sistema económico que promueva credibilidad y seguridad al crecimiento.
Las acciones que los gobiernos deben tomar para proteger a la población más vulnerable se vuelven determinantes en este tipo de escenarios (iniciados por la debacle económica en los Estados Unidos).
Y es que, según Pastor y Choussy, los gobiernos que más tardaron en reconocer que había crisis en sus países son los que menos mecanismos poseen para enfrentarla. Entre ellos están El Salvador y Costa Rica.
Mientras que, dentro de los países que están más preparados para disminuir los efectos de la recesión y que sus políticas fiscales mantienen las condiciones económicas para hacerlo, se encuentran Chile, Brasil, Panamá y México.



