Los transportistas de la ruta 113 cerraron nuevamente la carretera Panamericana, en protesta por el asesinato de un motorista y un cobrador, anoche. Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Beatriz Castillo
Juan Carlos Villafranco
Redacción Diario Co Latino
La carretera Panamericana, que conecta la zona paracentral y oriental del país, amaneció bloqueada por segundo día consecutivo.
Los motoristas de la ruta 113 cerraron la vía de acceso a la altura de la salida de Cojutepeque, esta vez, en protesta por la inseguridad que ayer les cobró dos trabajadores más.
Según informaron, anoche, un cobrador fue asesinado y un motorista resultó lesionado en las cercanías del Pino, antes de llegar a la entrada principal de Cojutepeque. El ataque, según explicaron, se debe al problema de la denominada renta o extorsión que se les obliga a pagar.
La extorsión la cancelan en varios puntos de la carretera Panamericana, según informaron extraoficialmente. Los empleados de la ruta son obligados a cancelar 10 dólares por cada unidad del transporte.
Uno de los afectados dijo que como sector “necesitan una solución del gobierno para el problema de la delincuencia y las amenazas”. Luego añadió que están cansados de las extorsiones, y de la competencia desleal de los microbuses.
Resguardándose en el anonimato se atrevió a decir que tal vez los ataques al sector del transporte de autobuses provienen de “los microbuseros, nosotros no sabemos, lo que queremos es una solución”.
Otro de los empleados dijo que las medidas de presión continuarán durante los próximos días si no les resuelven el problema de la inseguridad y la competencia desleal de la ruta 140, microbuses que hacen el mismo recorrido de la 113.
Asimismo, los protestantes mantienen un paro de labores que afecta a miles de salvadoreños que se trasladan desde la zona paracentral hasta San Salvador.
Muchos de los trabajadores de la zona se enfrentaron por segundo día al cierre y la falta de transporte. Algunas unidades de las rutas 111, 501 y 116 fueron detenidas por los empleados de la ruta 113 y obligaron a bajar a los usuarios, pidiendo disculpas y que se entienda la problemática que enfrentan.
Después de tres horas de cierre, los empleados decidieron habilitar el paso: primero de los automóviles particulares y una hora después del resto del transporte público.



