Redacción Diario Co Latino
Por el aumento en velocidad y altura de oleaje en la zona costera de El Salvador fue decretada “Alerta Verde” por el Sistema Nacional de Protección Civil.
Según Protección Civil, la alerta se da ante la proyección de aumento en la velocidad y altura del oleaje en las costas de Centroamérica y México, a partir de este día, situación que provocará olas de mayor altura el viernes próximo.
Esta medida preventiva aplica para bañistas, surfistas, buceadores, empleados o visitantes en muelles artesanales y pescadores de pequeñas y medianas embarcaciones.
El Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), entidad científica del Sistema de Protección Civil, advirtió que a partir de este miércoles se prevé el arribo de oleaje proveniente del sur-suroeste a las costas de El Salvador con velocidad de 60 kilómetros por hora y altura de 1.9 metros.
Para el jueves y viernes, la velocidad disminuirá mientras que la altura se incrementará. Y se proyecta que para el viernes 24, la velocidad será de 40 km/h y la altura de 2.6 metros.
Los valores de velocidad y altura son un promedio de lo que se prevé para aguas someras y profundas. La velocidad promedio del oleaje en condiciones normales es de 30 km/h y la altura promedio de las olas es de 1.30 metros.
Es así que para los días descritos se espera olas de altura moderada, las cuales avanzarán a gran velocidad que provocarán rompimiento rápido de las olas y un aumento en la velocidad de las corrientes de retorno («resaca»).
El informe del SNET explica que esta situación fue generada el pasado 15 de abril cuando al sureste de Nueva Zelanda se localizaba un ciclón extratropical de 500 kilómetros de radio y vientos de 80 kilómetros por hora, y que este sistema atmosférico generó un tren de olas que se propaga hacia América, incidiendo desde México hasta Panamá, incluyendo las costas de El Salvador.
La Ley de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres determina que la Alerta Verde es el estado que se declarará cuando se tenga la presencia de un fenómeno natural que por su evaluación, comportamiento y características se percibe, dentro de un nivel de probabilidad, con un grado de amenaza previa, de la cual pueden considerarse ciertas medidas de protección predeterminadas y específicas que aseguren una condición cautelosa y de vigilancia por la probable y cercana ocurrencia de un evento adverso.



