*Hugo López
- Para un tipo listo un tonto a la cola ¿quién es el tonto?.
- En boca de mentiroso lo cierto se hace dudoso.
- En boca cerrada no entra mosca.
- El pez por la boca muere.
- Cuan más alto se vuela más duro es el porrazo.
- El que escupe para arriba en la cara le cae.
- El que nació para martillo del cielo le caen los clavos.
- Si del cielo te caen limones aprende a hacer limonada.
- El que anda entre la miel algo se le pega.
- Dime cuánto tenés, te diré cuanto valés.
- Si nada tenés, nada valés.
- Con amigos como estos para que quiero enemigos.
- Si vos no tiraste la piedra, ¿por qué escondes la mano?
- El que con lobos anda a aullar aprende.
- Dime con quién andas y te diré quien eres.
- Si están libres de pecados tiren la primera piedra
Y ya todos sabemos que ahora:
- Al chucho… ¿más flaco? ¡a saber! La onda es que se le pegaron las pulgas.
Como les llamemos, refranes o dichos, máximas o regañadas de abuelitas, pareciera que se las hicieron para aplicárselas al chele chocho y a su partido nacionalista.
Y sinceramente nos quedamos cortos de imaginación porque hay muchos más como ese que tanto le gusta Jhosse Lora y que lo metió en una canción, que del árbol caído (por delante) todos lo hacen leña (por detrás) ¡qué sabio ese muchacho! Y si no podemos recordarnos de aquel dicho que se le adapta al chele, ese que dice -unas de sal y otras de arena. ¡Bonito le quedó al salado! ¡Ah! y podemos darle un refrancito para que se las desquite: ¡hay no, así paga el diablo a quien bien le sirve!
Claro que al chele también le podríamos facilitar aquel dicho bien indulgente que dice: ¡Ah! el que nada debe nada teme, y de un solo puede aclarar que desde chaval, los Somoza le enseñaron que con la vara que mides serás medido y muy bien sabía que lo podían hacer llorar como al burro, que le tocó pagar con una cuarta de más.
Claro, que si le aplicaran la Ley del Talión: “ojo por ojo, diente por diente” toda la gente diría: ¡pobrecito! ¡no quisiera estar en su pellejo!
Bueno si ustedes los lectores conocen otros cuantos refranes que queden como anillo en trompa de cuche, mándelos a ocurrencias@diariocolatino.com y no piense mucho en eso de que no hay mal que por bien no venga, porque usted bien sabe que a todo chumpe se le llega su día.



