Trabajadores de la empresa Tropigás cambian cilindros de gas en un depósito en Soyapango. Foto: Diario Co Latino/Wilfredo Lara
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Además del incremento a la energía eléctrica, la ciudadanía salvadoreña tiene que preocuparse por un posible incremento al precio del gas propano, un problema más que le quitará el sueño diario.
“Hemos escuchado que cuando se dé el cambio de gobierno, el precio del gas subirá, no sabemos cuánto, ni por qué, pero sí nos preocupa, porque las condiciones económicas actuales no están para más incrementos”, manifestó Daisy Romero, residente y comerciante de gas propano en la Urbanización Bosques de Prusia, Avenida El Bálsamo Block 53, en el municipio de Soyapango.
Según la comerciante, en lo que va del año no se han sufrido incrementos en el precio del gas ni ha habido escasez alguna: “la tarifa se ha mantenido, tampoco hemos tenido escasez del producto”, afirmó.
Desde el año pasado, el precio por cilindro de gas de 25 libras se mantiene en $5.10; a $4.10 el de 20; a $2.05 el de 10; y a $7.15 el 35 libras.
De terminarse el subsidio, el de 35 libras llegaría a costar aproximadamente $18.00.
A diferencia de Romero, Marlon Merino, otro comerciante de Tropigás, dijo desconocer que el gas propano podría incrementar su valor; sin embargo, expresó que si esto sucede en el futuro inmediato, la medida no es apropiada para el bolsillo de los salvadoreños.
“Todo está caro, los sueldos son insuficientes para solventar las necesidades básicas de la familia y, subirle al gas, sería un lento suicidio para los más pobres”, argumentó Merino.
Otro de los residentes del municipio de Soyapango, quien no quiso ser identificado, también dijo desconocer sobre la medida del incremento. No obstante, aseguró que “es una crueldad por parte del gobierno actual hacerle eso a la población antes de salir y entregar la presidencia. No es justo que suban los precios de los productos y servicios básicos, mientras la economía familiar cada vez es más insuficiente para la sobrevivencia de todo ser humano”.
A inicios de este año hubo desabastecimiento de gas en buena parte de la capital, ya que la empresa Tropigás, quien domina buena parte del mercado, no contaba con el producto suficiente para suplir la demanda.
En otras ocasiones, las empresas gaseras han incrementado el valor del cilindro o reducido sus ventas porque el gobierno no les paga una millonaria suma en concepto de subsidio, para que la ciudadanía pueda adquirir el tambo de 25 libras en $5.10.



