Texto y fotografía
Néstor Martínez
Redacción Diario Co latino
Aspirar a dirigir la Fiscalía General de la República, es tener la “bendición” del FMLN y ARENA.
Sin embargo, el reconocido abogado Manuel Chacón Castillo, ahora que empieza el juego político de elegir un nuevo Fiscal General, antepone aspiraciones nobles, y propone, aunque no sea él el electo [introdujo sus documentos antes de que venciera el plazo para aspirar a ser el Fiscal] que el elegido no sea comprometido políticamente, ya que, como él afirma la Fiscalía debe de despartidizarse. En el siguiente conversatorio, conozca sus ideales de justicia y lo que haría si llegase a ser el próximo Fiscal General de la República.
– Licenciado, ¿cuáles son sus aspiraciones ahora que lanza su candidatura para ser Fiscal General de la República?
Mis aspiraciones son nobles, es decir, siempre he considerado que ha llegado el momento en que pueda servirle al país desde un ente tan importante como es la Fiscalía General de la República. ¿Por qué servirle al país?, porque realmente es un cargo desde el cual se pueden hacer muchas cosas positivas para la gente, como garantizar la seguridad jurídica del país.
La Fiscalía es el ente más importante desde el cual se pueden hacer muchas cosas a favor de la lucha contra el crimen, pero no solo contra el crimen, a la Fiscalía no hay que verla netamente como un ente acusador, la Fiscalía puede ser un ente conciliador de muchas cosas, la Fiscalía puede, en algunos casos menos complicados, desaturar la misma buscando salidas alternas, pero la Fiscalía no tiene que enfrascarse en que es enemiga de las conciliaciones, enemiga de la concertación.
La Fiscalía, considerada desde mi experiencia, al defensor, al imputado, o algunas personas que están en pugna con ellos o que están en otra lógica, no los intereses que la Fiscalía busca, los ve como enemigos y eso no es bueno, porque la Fiscalía es un ente que es para todo el país.
– Desde ese punto de vista, ¿está muy politizada la Fiscalía?
Siento que está muy ideologizada desde el punto de vista acusación, ellos se ven como entes acusadores. Cuando usted ve que llega el defensor a la Fiscalía, el trato no es igual que al acusador o querellante, el trato es desigual, es más, existen muchos casos en los que esconden los expedientes, no se tiene acceso a ellos, no hay una igualdad de condiciones de las partes, es decir, el trato para el imputado es una desventaja porque el trato el trato es desigual, y la justicia debe se equitativa e igual para todos.
– En ese sentido la Fiscalía deja mucho que desear, es un cargo que en la actualidad tiene mucho componente político/ideológico, ¿caben sus aspiraciones nobles?
Mi candidatura la califico como una candidatura independiente, imparcial, eficaz, y de carácter honorable, estoy proponiendo mis conocimientos, mi eficiencia, mi trabajo, mi capacidad, mi imparcialidad apolítica y a cualquier sector…
– ¿Cabe eso dentro del actual sistema político que estamos viviendo?
Obviamente que no, porque ha habido manejos de sectores, incluso los fiscales anteriores que han llegado se han identificado totalmente con partidos políticos, yo no digo que eso sea malo, pero en alguna medida le roba cierta independencia y criterios de soluciones al que está tratando de llevar adelante la acusación, porque el Fiscal, realmente, es una persona que no tiene que ver rostros, el Fiscal tiene que ver los casos, tiene que ver si hay o no caso para iniciar una acción penal, porque en muchos casos, en muchas circunstancias, el Fiscal deja de acusar porque tiene interés en que no se acuse, o a veces acusa porque tiene interés en acusar aun sin fundamento.
– ¿Esto quiere decir que hay mucha tarea al interior de la Fiscalía?
Entre ellas, fundamentalmente para mí, asumir un papel protagónico y efectivo en la investigación del delito, tiene que haber una capacidad permanente y técnica; fiscales auxiliares en cada una de las áreas de investigación, a fin de lograr mayor efectividad en su trabajo; capacitación dentro y fuera del país. Una cosa es bien importante: la Fiscalía ha enfocado toda su investigación, en la mayoría de delitos, en los testigos, de testigos protegidos a testigos criteriados, aquí hay que fortalecer la investigación científica, ese es el punto. Para ponerle un ejemplo, si se va a hacer una investigación con la prueba de ADN, en la que aparece que un hombre violó a una mujer, y el ADN dice que fue esa persona, es obvio que esa prueba es cien por ciento eficaz, pero usted no puede probarla con otro tipo de pruebas; igualmente a veces existen una serie de evidencia que se dejan perder por falta de tecnicismo, por falta de experiencia. Los fiscales, a veces, acaban de ser contratados e inmediatamente los ponen a cargo de investigaciones, de casos específicos.
Primero hay que capacitarlos, usted no puede tirar a la gente de un solo al campo, a que comience a trabajar inmediatamente que es contratado, hay que capacitar a éstas personas. El Consejo Nacional de la Judicatura, por ejemplo, prepara a los jueces con el PFI, su programa de jueces, los prepara y a los ocho o diez meses los lanza como jueces interinos, a que agarren experiencia en el lugar y luego los manda como jueces de paz o jueces de instrucción, o sea, hay toda una capacitación, esas cosas hay que implementarlas en la Fiscalía General de la República.
– Para su candidatura, ¿ha cabildeado con los partidos políticos?
Pues, específicamente no me he reunido con ninguno de los partidos políticos, he lanzado mi candidatura porque creo que gozo de alguna confianza de las personas me conocen a través de los medios o personalmente, y espero que en algún momento determinado, la Asamblea comience las entrevistas con los candidatos, y entonces poder llegar donde ellos y exponerles cuál es mi plan, qué pretendo y cómo creo que se pude mejorar la Fiscalía, y que me escuchen, de tal manera que deseo tener esa oportunidad, independientemente de que si alguno quisiera hablar conmigo particularmente le puedo exponer de manera personal mi plan.
– ¿Quiere decir que no tiene la “bendición política” de algún partido?
Ninguna. Es decir, primero, porque no he querido adquirir compromiso político con nadie, quiero que mi candidatura sea transparente, de tal manera que si llegase al cargo, quiero llegar por mi capacidad, por mis propias actitudes y aptitudes, y por mis propios méritos. Eso es lo que deseo, eso sería lo ideal, claro, uno tiene que manejar con mucho pulso las cosas, porque tampoco puede uno dispararse y crear una crisis simplemente por querer hacer las cosas de manera exabrupta. Hay que saber manejar las cosas, cuando hay delicadas investigaciones que tienen que ser confidenciales y que a su momento van a salir a flote las realidades, pero esto sí lo creo: yo no tomaría ningún tipo de acción de carácter político frente a personas o grupos en particular simplemente por llegar al cargo, yo no quiero adquirir compromisos políticos para tener que llevar a una acción penal a una persona simplemente porque se me ordena o porque se me pide, sino porque la investigación apunta que debe hacerse.
– Digamos que usted tiene todas las buenas intenciones para llegar a la Fiscalía, ¿cuál considera usted que es su peor oposición en su caso?
Bueno, mis perores oposiciones en este momento son, digamos, los candidatos que se han presentado, ya que algunos ya gozan de algún respaldo político muy marcado, lo cual es loable, pero tendrá la Asamblea Legislativa que tomar una decisión. Lo importante es que es una elección de 56 votos, donde se necesitan tanto los votos del FMLN como de ARENA, que son los dos mayoritarios, sin desmeritar los votos del PDC, Cambio Democrático y del PCN, lo lógico, lo bonito, sería lograr una candidatura de consensos, sería lo más ideal, sin embargo la última palabra la tienen ellos dos (los partidos mayoritarios), entonces, ellos sabrán en su momento si ponen uno del FMLN o ponen uno de ARENA, las negociaciones lo apuntarán. Yo pienso, ese es mi pensar, que lo ideal sería, no necesariamente yo, podría ser otra persona, pero que fuese una persona que no esté comprometida políticamente con un partido en particular porque no es ninguna garantía de que esa persona en el cargo va a cumplir el cargo como la Ley lo manda.
– Haciendo un paralelismo con las elecciones presidenciales, ¿estamos en el preciso momento en que ya no más de lo mismo en la Fiscalía?
Pues, yo creo que sí, porque en los últimos años ha habido siempre, digamos, negociaciones políticas donde se han repartido los puestos, eso ha sido una repartición de puestos siempre, y esta es la oportunidad donde pueden buscar una persona, insisto no necesariamente yo, que no esté vinculada a partidos políticos, porque en los últimos años siempre ha habido una negociación política donde un partido ha predominado para poner a una persona, y los demás se lo han repartido, eso no quiere decir que las personas sean nulas, tampoco quiero juzgar de ello, sin embargo creo que lo ideal sería comenzar a trabajar ya en la despartidización de la Fiscalía y de otros entes del Estado.
– ¿Qué opinión tiene de la Justicia en el país?
La Justicia en al país es sumamente, digamos, no equitativa. Si usted ve en los penales, la mayoría de la gente es gente pobre, gente que no tiene la capacidad para pagar un abogado, gente que no tiene recursos para financiarse una buena defensa. La Fiscalía es un ente contralor del sistema judicial, no es un ente acusador como tal, que tiene el monopolio de la acción penal es otra cosa, pero la Fiscalía, en muchos casos, al estar conciente que no existen elementos de juicio para procesar a una persona, perfectamente puede pedir un sobreseimiento, o pedir que el caso se archive, que haya una desestimación del caso, etcétera, cosas que se dan muy poco, porque la Fiscalía, a veces, acusa aún sin fundamento, o apelan sin fundamentos, porque hay presiones, internas o externas, entonces creo que hay que hacer conciencia y trabajar con todos los fiscales que aglutina la Fiscalía y hacer conciencia en que hay casos en que se tienen que resolver de una manera más expedita.
– ¿Hay que quitarle a la Fiscalía el carácter represivo que tiene?
Sí, en los casos que cabe, porque lo que vienen a hacer, entonces, es a saturar el sistema de Justicia, saturar el sistema de la Fiscalía, innecesariamente, por un capricho como tal, y eso lo digo por experiencia porque he vivido muchos casos, donde a veces se proponen alternativas, en casos que pueden haber salidas alternas, pero de repente dice alguien, “no es que ya le consulté a mi jefe y él no quiere que se dé”. Sin embargo a veces, el fiscal del caso sí tiene la iniciativa de que el caso pueda resolverse de otra manera, pero hay una opinión contraria de alguien, que tal vez está menos empapado del caso, quien dice que no se puede resolver de esa manera.
Ahorita no tengo números exactos, pero si usted le pregunta a un fiscal, y he conversado con ellos, hay fiscales que tienen más de doscientos casos. ¿Cómo puede resolver un fiscal tantos casos? Hemos ido a algunos levantamientos de actas cuando existe un homicidio y a veces ni siquiera tienen levantada el acta original, todavía tienen el borrador a la una o dos semanas porque tienen demasiado trabajo, esa es una de las cosas que hay que trabajar seriamente en desaturar el trabajo de los fiscales, hacerlos más eficaces, y, por supuesto, se les va a solicitar más personal para llevar más delante de manera equitativa y, de ser necesario, buscar un apoyo presupuestario, porque un país sin justicia es un país que no funciona. La Justicia, aunque es una cuestión de carácter intangible, de carácter abstracto, juega un rol muy importante en el desarrollo de un país porque se trata de la seguridad jurídica.
– Usted es abogado de carrera, tiene aspiraciones nobles, dígame ¿qué es la Justicia para Usted?
La Justicia es darle a cada quién lo que se merece, y darle un trato igualitario a las personas, eso es para mí la Justicia en sentido filosófico; y en sentido jurídico, la Justicia es mantener el sistema jurídico del país de manera estable de tal manera que las personas puedan acceder al sistema sin mayores contratiempos y de manera equitativa.



