Doha/Pl
Autoridades de los países suramericanos y árabes fijaron hoy posturas destinadas a impulsar el intercambio económico y comercial, al tiempo que ratificaron puntos de convergencia en temas políticos de gran impacto mundial.
La crisis financiera global y sus repercusiones en los nexos bilaterales, así como el estímulo del comercio y la inversión recíprocos, abrieron en esta capital los debates de la II cumbre de jefes de estado de América del Sur y Países Árabes (ASPA).
El emir qatarí, jeque Hamad Bin Khalifa Al Thani, dio la bienvenida a los ocho mandatarios suramericanos y a funcionarios de alto rango de otros cinco países de esa zona meridional, así como a los estadistas árabes que asistieron a la recién concluida cumbre de esa comunidad.
Diplomáticos árabes y suramericanos consultados por Prensa Latina precisaron que la agenda de la reunión incluye temas relativos al comercio, la inversión, el medio ambiente, migratorios y otros.
Los dignatarios de los 22 países integrantes de la Liga Árabe (LA) agradecieron el apoyo de Suramérica al pueblo palestino, el cual el presidente venezolano, Hugo Chávez, ratificó esta madrugada junto con la condena a la política israelí tanto en Cisjordania como en Gaza.
Por otra parte, propuso formar una "gran alianza energética y alimentaria entre países árabes y de Suramérica", aprovechando las potencialidades y los recursos naturales y económicos de ambas áreas.
En declaraciones a periodistas venezolanos y a Prensa Latina, tras su llegada a Doha, Chávez consideró la reunión de ASPA "una buena oportunidad" para seguir dándole forma a la idea del mundo pluripolar, o lo que llamó "la nueva arquitectura del mundo post imperio USA".
Los dignatarios asistentes a la cumbre discutirán y aprobarán hoy mismo los documentos preparados a inicios de marzo por sus respectivos cancilleres y expertos en la sede de la LA, en El Cairo.
El director del Departamento Américas de la organización panárabe, Ibrahim Moheildeen, destacó el vínculo entre los dos bloques y sus grandes potencialidades, avalados por una relación histórica surcada por los primeros migrantes árabes al Nuevo Mundo.
En declaraciones a Prensa Latina, Moheildeen precisó que en la actualidad el volumen del intercambio bilateral supera los 21 mil millones de dólares en comercio, de los cuales Brasil es responsable de por lo menos 10 mil millones.
El gigante suramericano acogió en 2005 la I cumbre del grupo ASPA, ocasión en la que también se patentizó la voluntad de hacer causa común y procurar unificar intereses, pese a la distancia geográfica. La tercera cita de este tipo será en Lima, Perú.



