A la población le preocupa el alza de los precios de los alimentos y del transporte público. Foto Diario Co Latino/Archivo
Néstor Ríos
Redacción Diario Co Latino
“La crisis económica que comienza a ser conocida no es de ahorita, viene desde hace diez años”, ese es el análisis que los salvadoreños externaron en un sondeo de Diario Co Latino, efectuado en las principales calles del Gran San Salvador.
“A todos nos va a pegar. No hay nadie que se pueda escapar y esperamos que el próximo gobierno pueda hacer algo”, expresó Melvin Mejía, un joven de 26 años de edad procedente de la Colonia Cucumacayán de San Salvador.
A pesar de estar cursando una carrera universitaria, Mejía asegura que de un momento a otro, «las cosas podrían cambiar», tanto para él como para su familia porque “si vuelven a poner los $0.25 al pasaje, a saber cómo la gente le va a hacer”.
Cerca de la Calle Arce, Mario Pérez amarraba su carreta repleta de platos y vasos desechables. Al ser abordado, manifestó que la crisis económica ha comenzado a afectarle.
¿De qué manera? Pérez responde así: “bueno, desde los diez años que tengo en este negocio, en estos días me va más o menos y si le suben el precio al pasaje, creo que me complicaría el presupuesto”.
“Así como todos me está yendo mal”, confesó Ana Bonilla de 27 años, vendedora de discos piratas.
“En realidad, todo eso que se le bajó el precio del pasaje y mantener el subsidio a la luz, fue una jugada política”, replicó seria Bonilla, ante la poca la clientela que compra en su negocio.
“Es que si hubieran hecho todo eso (eliminar subsidio a luz) antes de las elecciones, el golpe para ellos (ARENA) hubiese sido más fuerte,” valoró Salvador Ramírez, un profesor de educación básica de un centro escolar público.
El rubro de la electricidad no se queda atrás. Y es que hoy, las empresas dedicadas a la distribución de ese servicio incrementarán a la tarifa mensual hasta en un 30%.
Eso, a pesar de que el Centro para la Defensa del Consumidor recomendó el pasado miércoles ampliar la compensación del subsidio a las familias que consumen hasta 154 kilowatt/hora de manera focalizada. Pero, el gobierno dijo no tener dinero para mantener esa compensación.
“Pienso que las cosas económicamente van a empeorar”, manifestó dijo Claudia Martínez, mientras ojeaba un periódico. Permanecía sentada al lado de las mesas vacías de un comedor contiguo a una universidad privada y al esperar su orden, comentó “tenemos la esperanza que va ha mejorar con las propuestas que ha dado Mauricio Funes (Presidente Electo)”.
Martínez agregó que la empresa que le provee el servicio de energía eléctrica, le envió una nota en el último recibo donde le recomendaba no gastar energía desmesuradamente, porque de lo contrario, el cobro sería mayor.
“Nosotros, antes en el recibo pagábamos de luz $8.00, pero el último que nos llegó fue de $19. Fue un notable aumento que nos afectó grandemente”, cotejó Martínez.
Karla Rodríguez, estudiante de Mercadeo, aseguró que la crisis en el país ya está y que sus efectos son palpables, prueba de ellos es que “la semana pasada me quedé sin empleo y si esto se pone peor, lo más seguro es que deje de estudiar”.
“Ya existía crisis en el país, pero no lo quisieron reconocer porque no les convenía”, aseguró Rodríguez, luego agregó que “este gobierno se dedicó a construir carreteras y no veo en qué me vino a beneficiar eso”.
Esa opinión es secundada por Ana Ruth Hernández, madre soltera de 38 años de edad con tres hijos, dedicada a la venta de cocos en una esquina de la Calle Peatonal del Centro de San Salvador, quien no ocultó su preocupación ante la crisis.
“Si le incrementan a todo, más de lo que ahora nos cobran, me va a tocar que sacar a mis hijos del colegio, porque no me va alcanzar para pagar todo eso”, aseguró Hernández, al tiempo que pelaba los cocos y vertía el agua, en una olla llena de hielo.
Por su parte Oneyda García, empleada de una ONG dedicada a la alfabetización en el país, dijo que los efectos del desempleo de muchos compatriotas en los Estados Unidos han sido sentidos profundamente en los hogares salvadoreños.
“Mi hermana allá (los Estados Unidos) me ha dicho que la situación está muy difícil. Mi respuesta fue que aquí también. Y hoy el gobierno se viene a excusar que nunca previeron lo que podría ocurrir en ese país, cuando ellos mismos fueron los responsables que millones de compatriotas se fueran obligados a buscar oportunidades de mejorar económicamente, porque aquí nunca las hubo”, objetó García.
Después de las últimas noticias sobre el aumento de la tarifa a la energía eléctrica, el virtual incremento al pasaje del transporte público y de las pocas probabilidades que el gobierno dice tener para contrarrestar un impacto de tal naturaleza, los ciudadanos temen que sus bolsillos queden, literalmente, sin un centavo.
Recientemente, la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), emitió una fuerte crítica al actual gobierno, en la que manifestaba “que en los últimos veinte años, no fueron capaces de realizar una buena administración”, por lo cual, la crisis económica actual, socava los bolsillos de los ciudadanos.



