TeleSUR
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Barack Obama, aseguró este lunes que no permitirá que la industria automotriz de su país desaparezca, al momento que presentaba un plan de rescate al sector en la Casa Blanca.
"No podemos, no debemos y no dejaremos desaparecer a nuestra industria automotriz".
Sin embargo, el mandatario norteamericano señaló que "hay empleos que no podrán ser salvados y plantas que no reabrirán" y que los grupos General Motors (GM) y Chrysler, sostenidos con fondos públicos, deberán tomar "decisiones difíciles".
El gobierno de Washington dio a conocer este lunes que apoyará las garantías de nuevos vehículos adquiridos entre General Motors y Chrysler como una medida de recuperar el interés de los clientes y lograr incrementar así las ventas.
El Departamento del Tesoro aseguró que tomó esta iniciativa para eliminar el temor de los consumidores en torno a la validez de las garantías, al comprar nuevos vehículos de las dos automotrices en peligro de llegar a la quiebra.
Obama agregó que el sector automotriz "es más que ningún otro, un emblema del espíritu estadounidense y un símbolo del éxito de Estados Unidos". "Es uno de los pilares de nuestra economía".
El Ejecutivo indicó este domingo que para superar la crisis "deben sacrificarse todas las partes involucradas: gerentes, trabajadores, accionistas, acreedores, proveedores, agentes".
Si GM y Chrysler no presentan proyectos que permitan la rentabilidad, podrían recurrir a la bancarrota "como un mecanismo para ayudarles a reestructurarse rápidamente y emerger fuentes".
En caso de llegar a este extremo, Obama explicó que las empresas podrán "limpiar antiguas deudas que les están pesando para volver a encaminarse".
Rick Wagoner, presentó su renuncia al cargo de presidente de GM por presuntas exigencias del presidente estadounidense. Sin embargo, un alto cargo de la Casa Blanca señaló que "funcionarios del gobierno sí pidieron a Wagoner que renuncie y él accedió a hacerlo".
Washington exhortó a GM a presentar un nuevo proyecto de reducción de costos en sesenta días, así como a la empresa Chrysler a establecer un pacto definitivo con Fiat en treinta días con el objeto de conseguir un nuevo respaldo del Gobierno.
Especialistas en el tema concluyeron que los planes de reestructuración entregados por las dos automotrices el pasado 18 de febrero "no son viables" dada la actualidad económica.
El Gobierno consideraría invertir unos 6 mil millones de dólares en Chrysler luego de cumplirse los treinta días de plazo para apoyar a Fiat, según el informe del grupo.
"El gobierno respaldará el esfuerzo de reestructuración de GM" sin objetar los 16 mil 600 millones de dólares exigidos por la empresa, añade el texto.
El grupo de trabajo dijo además que "la mejor oportunidad de éxito" para General Motors y Chrysler "podría residir en el uso de la ley de quiebras" que permita una restructuración bajo control judicial.
La estadounidense, GM anunció que Wagoner será sustituido por Fritz Henderson para la presidencia de la empresa, quien se desempeñaba como jefe operativo.
Un portavoz del Gobierno estadounidense infotmó que la renuncia de Wagoner es un "quid pro quo" (una condición) para recibir una inyección de fondos federal.



