Carlos Miranda es llevado por miembros del GRP para presentarlo ante la prensa nacional. Foto: Diario Co Latino/Franklin Rivera
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
Carlos Miranda, abuelo de la niña Katya Miranda, fue arrestado por el delito de secuestro agravado en perjuicio de su nieta, y sólo se limitó a decir que no dará declaraciones a la prensa hasta que lea el expediente por el cual lo capturaron.
Miranda aseguró no saber nada del crimen por el que fue detenido que, según las investigaciones fiscales y policiales, es el autor intelectual del secuestro.
Escuetamente a la prensa, dijo que “no sabía nada de eso”, al tiempo que escondía su cabeza entre los asientos de la cabina de un «pick up» de la policía.
“Yo tengo que ver el expediente, cuando yo lo vea con mucho gusto daré la información que usted requiera. Perdóneme, a todos los medios no les voy a dar ninguna declaración; pero, después, con mucho gusto, después les voy a dar toda la información”, repetía Carlos Miranda.
La policía lo capturó a él la madrugada del sábado en su casa en San Juan Tepezontes, La Paz y a otras siete personas más. En total, ocho sujetos fueron detenidos por la policía, de los cuales, a siete se les acusa de secuestro agravado en perjuicio de Katya Miranda y a uno, de homicidio agravado contra uno de los testigos del caso.
Ellos son Carlos Antonio Miranda, Rafael Mardonio Baires, Alejandro Cañénguez, Santos Ricardo Soriano Martínez (alias “Marañón”), Nicolás Martínez Roque (alias Tazmania), Juan Francisco Ramos Rosales, Luis Alonso López y Walter Antonio Badía Gomis.
Este último es yerno de Carlos Miranda y es acusado de homicidio en grado de tentativa contra un testigo. A Badía Gomis lo arrestaron en su casa en la residencial Arcos de Santa Elena, en esta capital.
La policía realizó un operativo donde participaron cerca de cien agentes en los municipios San Juan Tepezontes, San Luis La Herradura, Zacatecoluca y San Salvador, la madrugada del sábado.
Según las investigaciones, Rafael Mardonio Baires es el médico que supuestamente proporcionó el sedante que durmió a la Katya Miranda, para que ella no sintiera que era secuestrada.
Las investigaciones de este crimen iniciaron en octubre de 2008 y hasta este fin de semana se conocen a los posibles culpables, casi a una semana que el caso de la violación y muerte de Katya Miranda prescriba.
Durante la presentación de los capturados, Carlos Miranda se negó a dar declaraciones a la prensa y expresó evidentemente molesto que “ya no tenía nada más que decir” y que esperaría a su abogado para dar declaraciones.



