También en Zacatecoluca, la ciudadanía mostró deseos de cumplir con el derecho al sufragio.
Daniel Trujillo
Redacción Diario Co Latino
La ciudadanía de los municipios más significativos del sur de El Salvador no lo pensaron dos veces y fueron a ejercer su voto a las urnas este domingo. Los centros de votación permanecieron repletos de gente durante el transcurso de los comicios.
No hubo mayor retraso. A las siete de la mañana las Juntas Receptoras de Votos (JRV) de los municipios de San Marcos y Santo Tomás, del departamento de San Salvador; y Olocuilta, San Juan Nonualco, San Pedro Nonualco y Zacatecoluca del departamento de La Paz, dieron luz verde para que los salvadoreños y las salvadoreñas marcaran la bandera del partido de su preferencia.
Era difícil caminar en los centros de votación. Pocos salían, muchos entraban. Las personas encargadas de guiar a los votantes se quedaban cortas comparadas con el mar de gente que llegaba con sus amigos o en familia a votar.
En San Marcos, el único lugar donde se ubicaban las JRV era en la zona de “Jardines”, allí un plástico negro separaba la calle de las urnas. Dos policías dan la bienvenida y, con DUI en mano, la ciudadanía busca la urna correspondiente.
Fueron 109 JRV las encargadas de acoger a 48 mil 600 marquenses y, según el jefe de ese centro de votación por el FMLN, Vladimir Chan Chan, la asistencia fue mayor a la elección de enero pasado.
Por su parte, el jefe de centro de ARENA en San Marcos, René Martínez, aseguró que algunas personas no se encontraban en los listados y una que otra persona que se apersonó con su Documento Único de Identidad (DUI) quebrado, sin considerarlos problemas mayores.
Más al sur y a unos cuantos kilómetros, Santo Tomás vivía su fiesta cívica, y el centro escolar «General Manuel Belgrano» era su centro de votación.
A las siete de la mañana, las puertas del centro escolar se abrieron para sus diez mil votantes. No obstante, en Santo Tomás no se inició con pie derecho. En los alrededores, vehículos rondaban la zona y repartían propaganda “negra” de ambos partidos políticos.
Ángela Zambrano, observadora internacional de FUNDASPAD, en Santo Tomás, enumeró otros problemas ocurridos en las urnas de ese municipio: la tinta no lograba marcar con un tono fuerte el dedo de los que emitían su voto.
Pero esto pasó desapercibido y el proceso electoral presidencial siguió con normalidad.
En el departamento de La Paz, en el municipio de Olocuilta, la ciudadanía cuidó “masivamente” su derecho al voto.
Prueba de ello fue que las planchas de los pupusódromos, donde se preparan las famosas pupusas de arroz, estaban apagadas y el calor se trasladó hacia las principales calles del centro de Olocuilta.
En el municipio de las pupusas, cerca de 18 mil personas estaban aptas para votar y, a partir de las nueve de la mañana, la afluencia al centro de votación era constante.
La piedra en el zapato ocurrió a las once de la mañana en la JRV 7335 cuando Juan López Sánchez entró en estado de ebriedad y rompió una parte de la papeleta que él marco, porque su madre -que es discapacitada- le pidió que votara por ella.
Según el jefe de centro del FMLN, Carlos Miranda, este caso fue denunciado a la fiscalía electoral y espera que actúen como dicte la ley.
La fiscal delegada en Olocuilta, Mariana Baires, aseguró que respecto a este caso se levantó un acta a López Sánchez y se investigará por violar el artículo 295 del Código Penal, donde se contempla el delito de fraude electoral.
Más al sur, en Santiago y San Juan Nonualco, las tierras del caudillo indígena Anastasio Aquino, el voto presidencial se realizó dentro de la normalidad y con una asistencia mayor a los comicios de concejos municipales y legislativas.
En San Juan Nonualco, el voto residencial está presente, ya que cuatro cantones de ese municipio lo poseen. Los cantones El Chile, El Golfo, Los Zacatillos y Tehuiste Arriba, son los lugares donde una parte de la población nonualquense emitió su sufragio.
Un problema surgió en Santiago Nonualco. En el único centro de votación la localidad, muchas personas intentaban votar con copias de DUI laminada.
Carlos Escobar, jefe de centro de ARENA, explicó que este fenómeno sucedió en la mañana, pero que la ciudadanía mostró “patriotismo” al asistir masivamente a votar.
Problemas en Zacatecoluca
La cabecera departamental de La Paz, los problemas estuvieron a la orden del día. Por fortuna, estos no eran de violencia.
El jefe de centro del FMLN, Benjamín Martínez, aseguró que por la mañana se identificaron a tres supervisores de ARENA con doble DUI.
Según Martínez, uno de ellos fue identificado como Geovany Ernesto Díaz con número de documento 03065858-2, quien fue a votar primero a la JRV 7086.
Otro de los problemas en Zacatecoluca es que algunos miembros de las JRV de la 7086 hasta la 7145 no portaban sus credenciales. Posteriormente se solucionó y los comicios en esas urnas siguieron con normalidad.
Sin embargo, el jefe de centro de ARENA en Zacatecoluca, René Aguilar, dijo que el hecho de los tres supervisores con doble DUI es falso y se limitó a decir que esa información del FMLN era “mentira”.
Las principales calles del centro de Zacatecoluca también se vieron abarrotadas de ciudadanos y ciudadanas para ejercer su voto.
Lo que marcó esta elección presidencial fue la afluencia de la ciudadanía a los centros de votación. Se lanzaron a la calle y votaron, sin miedo, para elegir a su nuevo Presidente de la República que tendrá las riendas de El Salvador durante los próximos cinco años.



