Mirna Jiménez
Redacción Diario Co Latino
Con banderines verdes y cafés protestaron hoy varias familias en la Juan Pablo II, en contra de todos los Tratados de Libre Comercio (TLC), los cuales calificaron de dañinos y perjudiciales y sin beneficios para la gente más pobre de El Salvador.
La marcha inició en el Reloj de Flores, al sur oriente de la capital, allí gente de varios puntos del país y convencidos que estos convenios nunca traerán ayuda para ellos ondearon sus pancartas y carteles en los cuales se leía “A tres años del TLC queremos derogación”.
En un principio, la gente caminaba en silencio, pero luego sorpresivamente se pudo escuchar la música de los Guaraguao, mientras los organizadores de la actividad, aclaraban los porqués se hacían presente en la calle.
“El bien es para nosotros, así como se portan los grandes millonarios con nosotros, nosotros también tenemos derecho a luchar contra ellos también y no podemos solo aguantar y ellos comiendo bien y embolsándose el dinero”, expresó un octogenario quien se identificó solo como Germán.
Germán dijo que están cansados de todos los proyectos gubernamentales que han estrangulado al país, como la minería, en contra de las privatizaciones, proyectos de presas que al final se terminarán el agua del Río Lempa.
Pero la inconformidad de estas personas también va más allá, muchos de ellos nunca han tenido vivienda digna, por ejemplo, Mirna Esperanza Herrera, dice que siempre su hogar ha sido la línea férrea. “Yo vivo en la Comunidad Nuevo Amanecer de Santa Ana”, precisó.
Según Herrera, es necesario que los gobernantes conozcan las necesidades del pueblo y de ahí la importancia de participar en la protesta pacífica organizada por la Red Sinte Techan.
En el camino se repartieron comunicados, que mencionan los 10 razones para decir no, al acuerdo de la Asociación entre la Unión Europea y Centro América, el cual también consideran que no responden a las necesidad de ellos.
Legalizará el saqueo a la biodiversidad y recursos naturales, favorecerá mayores niveles de concentración de la riqueza, incremento de la brecha entre ricos y pobres, más desquebrajamiento de la agricultura, que será afectada por la invasión de productos europeos. Además, pretenderán apropiarse de los servicios que aún son públicos, empresas extranjeras desplazarán a las locales.
El grupo de personas tenía como punto de llegada al igual que en otras ocasiones la Asamblea Legislativa donde entregarían la hoja de las razones por las cuales no quieren más tratado de este tipo.



