Reconocidos medios de información escrita de derecha, coyunturalmente instrumentos de propaganda del partido ARENA, titularon en primera plana, en su edición de ayer, un supuesto pedido de la Embajada de los Estados Unidos en El Salvador, de no utilizar en la campaña la imagen del Presidente Barack Obama.
En efecto, en la campaña del FMLN, presentan en algunos «spots», a salvadoreños residentes en Estados Unidos, refiriéndose a la campaña sucia que en la gran potencia del norte hubo contra Obama, durante el proceso electoral, al igual que la derecha salvadoreña la hace contra Mauricio Funes y el FMLN.
Por supuesto que los «spots» de la propaganda electoral del FMLN, no dañan, en forma alguna, al Presidente Obama, ni mucho menos al pueblo estadounidense, por lo que, sería innecesaria, en futuro cercano, un reclamo diplomático de otro tipo.
Los mismos periódicos dicen que “no obstante, el funcionario aclaró que no pedirán expresamente al FMLN que retire del aire los anuncios televisivos”. Esto es lógico, pues, como decimos arriba, la campaña no es negativa, ni mucho menos denigrante.
En las notas periodísticas, dejan alguna preocupación de la Embajada de que, el uso de la imagen de Obama, “puede dar la impresión de que hay un respaldo (de EE.UU.) a un partido político”.
Es decir, a la derecha y a sus medios de información le preocupan que un partido político, en este caso el partido opositor, con posibilidades de triunfo, utilice la imagen de un presidente extranjero en la campaña.
Desgraciadamente, esa preocupación no es tal, cuando se ataque figuras presidenciales de Sur América, como la del Presidente Hugo Chávez, Presidente Rafael Correa o la del Presidente Evo Morales.
Las protestas que el señor Encargado de Negocios de Venezuela en El Salvador, Don Wladimir Ruiz Tirado, no han sido ni motivos de noticias para estos medios, ni mucho menos para titular de primera plana.
Mientras los «spots» del Frente han utilizado la imagen del Presidente Obama, de forma positiva, ARENA, Fuerza Solidaria y los medios de derecha lo hacen en forma negativa, malcriada y ofensiva. Sin lugar a dudas, estos defensores de la libertad de expresión le apuestan a la doble moral.



