Wilfredo Salgado, alcalde reelecto de San Miguel. Foto Diario Co Latino/Cecilia Polío
Cecilia Polío
Redacción Diario Co Latino
Sintiéndose como el más “aclamado” de los últimos días y tratando de sacar provecho de la oportunidad que le brinda la coyuntura electoral, Wilfredo Salgado, alcalde reelecto de San Miguel, conversó con Diario Co Latino, manteniéndose cauteloso de no mostrar señales de preferencia por alguno de los candidatos; a pesar de que él mismo se define como un hombre de derecha “con pies descalzos”. A los candidatos les ofrece 100 mil votos, aunque para su reelección solo alcanzó 34 mil 748.
- ¿Qué frutos rindieron las reuniones con los dos candidatos a la presidencia?
Primero me reuní con el señor Funes, estuvimos hablando que mi persona apoya al candidato que firme y me garantice –con una penalidad de un millón de dólares en caso de no cumplir- obras para San Miguel. El señor Funes me dijo que en su plan ya tenía contempladas obras para San Miguel y para el oriente y que no tiene ningún problema en que trabajemos juntos; pero la firma del documento vi como que no le pareció mucho. Me tienen que pagar personalmente, porque la firma y el contrato es con la persona no con el funcionario; lo hago porque en el pasado, solo de palabra me han dejado como novia de pueblo (vestido y alborotado).
- ¿Y que sucedió con el candidato de ARENA?
Él me dijo que no tiene ningún problema en firmar; incluso, de los proyectos que yo le solicite, él de su parte agregó otros más. Yo pedí la ampliación de cuatro carriles de la calle, desde el triángulo hasta el desvío de Febles, la ampliación de dos puentes, un paso a desnivel en la zona del triángulo, un anfiteatro como el de la feria internacional para hacer eventos artísticos y religiosos; su respuesta fue positiva. El señor Funes dijo también que no le tenía miedo a eso, pero no está convencido de firmar.
- Pero el candidato de derecha ha caracterizado su campaña por la firma de “compromisos” a la población, que más le da entonces firmarle uno a usted.
Pero es diferente cuando hay un documento notariado de por medio, eso me garantiza que cumplirá, de lo contrario, pues no habría nada que me satisfaga más, que sacarle un millón de dólares a un Presidente.
- ¿Entonces le interesa el millón de dólares, no las obras que pide?
Yo prefiero que me cumplan, si no, pues los niños huerfanitos y los viejitos del asilo estarán felices porque comerán pollo todo el año. Para invertirlo en obras es muy poco, voy a endosar el cheque. El que no me cumpla le saco las espuelas.
- ¿Qué inconvenientes ha encontrado para que no firme su “contrato”?
Pues el mayor inconveniente es no poder cumplir todo lo que se pide, pero falta la segunda vuelta con las reuniones.
- ¿No recibió otras ofertas a cambio de evitar la firma?
No. Y yo quizás mas agradecería que me dejen libre y quedarme viendo los toros desde afuera, no apoyar a nadie.
- ¿Entonces por qué negocia su apoyo?
Por las obras que necesita San Miguel, porque yo aquí vivo, aquí nací y aquí me moriré. Necesito que San Miguel sea mejor y diferente.
- Balanceando el resultado de estas reuniones, ¿a quién le confiaría su apoyo?
Al que me firme. Vamos a tener una segunda reunión con cada candidato en una semana, ya para que se decidan, y yo haré consulta con mis amigos y con líderes, y entonces ya tendré luz verde para inclinar la balanza hacia el que tenga valor de firmar. Para mí lo que vale es la firma de ese documento y las obras.
- Y si al final los dos se decidieran a firmar, ¿a quien apoyaría?
En ese caso está un árbitro que se llama «líderes», que ellos decidan a quien quieren apoyar.
- Y si los líderes consultados se inclinaran hacia la izquierda, ¿lo aceptaría aún siendo una persona de derecha «con pies descalzos»?
Usted sabe que ni todos los dedos de la mano son iguales, y más de alguno u otro toma sus decisiones propias y yo las respeto porque así es esto de la política, puede que ciertos líderes no estén de acuerdo, pero por eso no voy a dejar de trabajar con ellos, voy a respetar su decisión.
- Pero en ese caso, ¿qué tendría más peso para tomar su decisión, su ideología o la inclinación de los líderes hacia la izquierda?
Pues… el apoyo de los líderes, porque ellos son los que jalan la gente, yo sólo convoco.
- ¿Qué pasaría si el Presidente electo no le cumple con las obras, pero tampoco quisieran pagar la cantidad que usted pone como garantía?
Pues ahí esta la corte y los juzgados, se tomarían acciones contra la persona firmante.
- ¿En que plazo pide que se cumplan tales obras?
En cinco años. Bueno… en cuatro porque el último año de gobierno ya es de salida; de lo contrario le sangraremos el bolsillo al mentiroso.
- En diciembre de 2007 ARENA y el PCN impulsaron una reforma al Código Electoral para evitar la doble candidatura y truncar sus aspiraciones a la presidencia, ¿les pagaría ahora con la misma moneda?
Eso fue orquestado por ARENA y el FMLN…
- Fue impulsado con los votos de ARENA y PCN…
Pero el FMLN, cuando yo trate de revertir el decreto, no apoyaron, eso quiere decir que los dos son pícaros. Pero en política no se puede andar con resentimiento ni odio cuando se pierde una batalla, porque no se pierde la guerra. En política no se debe actuar con el hígado, ya me he saboreado unas de cal y otras de arena. El que se enoja y actúa con rencor en la política, ese no es político. En esto, hay momentos que se tiene que trabajar con el enemigo…
- ¿Y usted lo haría en este caso?
Si. Yo no tengo ningún problema. Para la guerra me baleó el FMLN como guerrilla y no por eso los odio; en política ARENA me ha volado el pescuezo, pero tampoco por eso los odio. Aquí lo que estamos viendo es el país y dos caminos: uno a la izquierda y otro a la derecha. Hay que tener madurez política.
- ¿Y que estaría dispuesto a hacer por el candidato al cual apoye?
Desde el momento en que me firme, yo tengo que estar. Si necesitan un «spot», hay que hacerlo; si hay que subirse a la tarima, pues también lo hago; si hay que pedir el voto casa por casa también lo vamos hacer.
- ¿Como ve el panorama para las presidenciales?
Lo veo como una lucha bien pareja, el que gane, lo hará con 40 ó 50 mil votos. Los votos van a ser peleados hasta en los cantones y pueblitos más chiquitos, porque no se puede despreciar ninguna, de 50 en 50 se va sumando la ventaja.
- ¿Cuántos votos les ofrece usted al candidato que apoye?
Entre 70 y 100 mil votos.
- ¿Y tiene el respaldo suficiente para aportarle tal cantidad?
Bueno… de esos me respaldan unos y al tomar la decisión iría a la conquista de los demás, porque con la decisión perdería algunos de los que gané para alcaldes y diputados, pero para eso es la campaña, para conquistar los que no se tienen y reponer a los que se han enojado.
- ¿Ya tomó en cuenta hacia donde se inclinarán los votos de las bases?
Pues aquí habrá sandía rajada, lo que hay que ver es quién va a agarrar la tajada más grande, pero en oriente va a estar la decisión de las presidenciales.
- ¿Por eso considera significativo su apoyo?
Podría ser.
- Valorando a los candidatos, ¿como ve la competencia?
Pues yo la veo pareja. Con seguridad los dos mienten y como personas los dos tienen capacidad.
- ¿Y ya evaluó sus programas de gobierno?
No. Eso es para ganar votos.
- Pero ahí podrían haberse contemplado ya, obras para oriente, y usted no lo sabe.
De eso yo no he querido hablar… yo he estado hablando más de lo inmediato y lo grave por el congestionamiento vehicular aquí en San Miguel, las necesidades más graves.
- ¿Cuando iniciaría su consulta?
Pues… estoy pensando en hacer un almuerzo con todos los líderes y después reunirme por separado con religiosos. Por el momento sólo en San Miguel, después ya veremos.
- Si la decisión dependiera de usted, ¿hacia donde se inclinaría?
Yo veo el bienestar de mi gente, siempre en el último que he pensado es en mí, siempre pienso antes en los demás, pero más quisiera que me dejaran libre y ver las elecciones desde El Cuco.



