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El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
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Jueves, 05 de Febrero de 2009 / 08:02 h

El “mix energético” de Alemania

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Texto y fotografía
Néstor Martínez
Editor Suplemento Eco-Lógico

Mientras el bus asciende despacio sobre una colina, los pasajeros provenientes de varios países de América Latina y con diversas profesiones, observamos al fondo del paisaje tres enormes chimeneas de ladrillo de las que salen gruesas volutas de humo. “Es Polonia –se escucha una voz – esas chimeneas son de la producción de energía por medio del carbón”. Frente a ellas giran, cual espejo mágico que refleja el futuro, las enormes hélices de los generadores de energía eólica.



Estamos en las afueras de la localidad de Ostritz-St. Marienthal, [un pequeño pueblo situado entre las ciudades de Görlitz y Zittau, en el estado de Sajonia, al este de Alemania, fronterizo con Polonia], que es modelo de un proyecto futurístico de generación de energía por medio de recursos renovables. Aquí, para generar energía y calor, se echa mano de los recursos naturales como el viento (energía eólica), la madera y otros elementos naturales (energía de la biomasa), el sol (energía generada por paneles solares) y el agua (energía hidráulica).

Antes Ostritz-St. Marienthal, era un gran centro de la industria textil, que colapsó dejando, además de 8 mil personas sin empleo, un gran daño ecológico, esto obligó a sus habitantes a buscar un futuro limpio con la posibilidad de crear nuevos trabajos. Este modelo es la muestra de cómo se realiza el desarrollo sustentable en Alemania.

La producción de energía renovable en Alemania, tiene muchos objetivos y beneficios, unos locales y otros internacionales, de beneficio popular y de índole económica, desde exportar la tecnología para este tipo de producción energética, hasta contribuir en la lucha al calentamiento de la Tierra y disminuir la dependencia del petróleo y el gas natural.

Generar energía alternativa, es una parte del camino hacia el desarrollo sustentable, la otra parte es la eficiencia, traducida en el bajo consumo, evitar el desperdicio, al tiempo que se impulsa la producción industrial, que tiene en posición envidiable a Alemania con respecto al desarrollo mundial.



Ahora estamos en Berlín, la capital de Alemania, aquí observamos enormes y modernos edificios. El visitante que viene por primera vez no deja de admirarse por el enorme avance en el desarrollo luego que esta ciudad fuera el símbolo de la “guerra fría”, ya que estaba dividida en dos por un enorme muro, el famoso “Muro de Berlín”. Pero esos enormes edificios, tienen algo que pasa desapercibido por el visitante: las ventanas de muchos de ellos son paneles solares con los que obtienen el calor para calentar el agua; otros generan energía que le inyectan a la red eléctrica; la mayoría están diseñados para no desperdiciar el calor (por las temperaturas bajas), otros tienen diseño para ahorrar energía utilizando la luz del día en lugar de la iluminación artificial, sin dejar de lado el aspecto estético.

En los suburbios de Berlín, los edificios de apartamentos que utiliza la población están modificándose, tanto que unos generan ya su propia energía, y otros se reconstruyen de acuerdo a las normas y leyes de consumo y ahorro de energía.



Alemania es un gigante devorador de energía al que hay que alimentar con eficiencia, prontitud, y eficacia, al tiempo que debe mantener una dieta que evite el desperdicio de los recursos, sin sacrificar el crecimiento, tanto industrial y comercial como el humano.

El impulso de la generación de energía alternativa o renovable, tiene su respaldo en el avance de la tecnología e industria alemanas, y en el apoyo del gobierno a la investigación en este campo.
Alemania se abastece de energía, además de las fuentes mencionadas, por medio de la geotermia, cuya última modalidad es imitar las fuentes termales naturales, inyectando agua en las fuentes caloríficas subterráneas, obteniendo de esta manera la temperatura suficiente para generar energía y calor.

Asimismo, la energía hidráulica se produce de tres maneras: aprovechando el salto natural de los ríos; creando embalses o lagos artificiales o por medio de centrales de bombeo.
En algunos edificios es posible observar que el techo es un enorme panel solar, y esto se debe a que es posible en Alemania venderle energía al Estado, es decir, generar energía no para consumo sino para la venta. ¡La máxima expresión en el uso de la energía renovable!

Alemania no solo es producción de energía renovable para su propio consumo, el enorme avance en este campo le permite proponerse en el ámbito mundial como el mejor ofertante de la tecnología para generar energía alternativa, así tiene proyectos en África, América Latina, Asia, muchos de ellos dirigidos al abastecimiento de energía para regiones remotas o para países en vías de desarrollo.

Biomasa



¿Podrá Alemania ya no depender del uso de combustibles fósiles (gas y petróleo)? La respuesta es no, ya que al valor energético de los combustibles fósiles es alto, y hasta ahora ninguna fuente alternativa lo supera, ni siquiera lo iguala, entonces, se pregunta, ¿por qué la energía alternativa? Salta a la vista que el uso de la energía alternativa permite el uso más eficiente del potencial de la energía proveniente de combustibles fósiles, disminuye esta factura al tiempo que el desarrollo industrial, con la combinación de las diversas fuentes de energía, recibe el impulso necesario para mantener a Alemania como uno de los países más desarrollados del mundo.

Un par de anécdotas

Visitábamos uno de los edificios de apartamentos modelo, que genera su propia energía. Luego de entrar a unos de los apartamentos y de recibir las explicaciones de cómo funciona, nos dirigimos al sótano para observar los generadores. Allí, para sorpresa nuestra estaba un motor de combustión por gasolina, generador de energía para emergencias. Entonces alguien preguntó, “¿está funcionando?”, ¡Tanto nos apabulló el desarrollo de la tecnología alemana, que el hecho de no percibir ningún ruido de semejante motor, nos pareció natural! Quizá luego de esa pregunta seguiría la lógica: ¿cómo lo hacen? Por unos segundos nuestro guía se quedó pensando, pero luego de una carcajada que el principio fue incomprensible para nosotros, nos dijo que, en realidad estaba apagado. Luego nos comentó: “Estuve tentado a decirles que estaba funcionando”, entonces no hizo reír a todos.
– Más adelante, y luego de estar enterados sobre los esfuerzos para la eficiencia del consumo eléctrico y las formas de obtención de energía, entre los visitantes salió otra broma: ¡cuidado te quitás el abrigo te pueden absorber el calor que genera tu cuerpo! Y por supuesto, bromas que ridiculizaban el mal uso de la energía en nuestros países y la conducta en este campo de nuestros compatriotas y políticos, bromas que por cierto no vienen al caso.

Néstor Martínez

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Ecológico



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