Sarah Loose, miembro de la organización El Santuario, informa sobre la ayuda a los migrantes en los Estados Unidos, por parte de ese organismo. Foto Diario Co Latino/Rodrigo Sura.
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
La batalla legal y política que durante un año libró Elvira Arellano, oriunda de Michoacán, México, acaparó la atención de diversas comunidades de fe, en los Estados Unidos, quienes han retomado esta experiencia, para crear el Movimiento Nuevo Santuario, que propone una reforma migratoria más “humana”.
El párroco Walter Coleman y la feligresía de la Iglesia Metodista Unida San Adalberto, jugaron un papel importante con esta migrante, que aunque perdió su causa y fue deportada a su país natal, fue la semilla para que esta pequeña iglesia se convirtiera en un Santuario, donde acuden familias de migrantes, en busca de solidaridad.
La historiadora estadounidense, Sara Loose, del Movimiento, en Portland, Oregon, explicó, que este caso ha permitido que muchas comunidades cristianas hayan tomado conciencia de la “injusticia moral del sistema de inmigración, que viola la dignidad de los migrantes latinoamericanos”. En la siguiente entrevista amplía sus puntos de vista.
- ¿Cuál es el contexto en que se desenvuelve la migración?
Nuestro movimiento nace de la preocupación del contexto local y nacional de los migrantes, que encuentran mucha discriminación, con más redadas, más detenciones, que los hijos e hijas sufren por la separación de sus padres. Esto nos hizo poner en práctica nuestra fe, a un fenómeno histórico, global y económico complejo, de origen multicausal, que requiere soluciones de políticas públicas.
- ¿Realmente los puestos de trabajo de los estadounidenses, son ocupados por los centroamericanos?
Por ejemplo, Oregon es uno de los Estados más blancos de los Estados Unidos, pero en los lugares donde hay más agricultura, sí hay una población creciente latina, en su mayoría procedentes de México y Guatemala, incluyendo mucha gente indígena.
Hay algunos salvadoreños y hondureños, quienes se ven sometidos a la discriminación por racismo, y a una explotación intolerable de la fuerza laboral, que toca los límites de la esclavitud. Todos necesitan el apoyo y solidaridad, creemos que los derechos a la seguridad emocional y física de este grupo, son violados, somos testigos de como los niños y niñas que son ciudadanos estadounidenses, deben quedarse y sufren por la deportación injusta de sus padres.
- ¿Cuáles son las líneas principales de trabajo del Movimiento Nuevo Santuario?
Tenemos tres líneas de trabajo, la primera es el acompañamiento directo a las familias inmigrantres, con énfasis a la gente que ya enfrenta la deportación. A esta gente se le da ayuda económica, no de forma de caridad, sino impulsando pequeños proyectos de enseñanza de manufactura de bienes, los que son vendidos y adquiridos por la feligresía, se extiende el conocimiento y la ayuda.
Aunque, contamos con donaciones de ropa, zapatos, juguetes, a manera de solidarizarnos con las familias, mientras esperan el proceso de resolución de su situación por su estatus legal. Otras familias de la iglesia, han acogido en sus hogares a familias en condiciones difíciles, que esperan su orden de deportación y no tienen como pagar un apartamento.
- ¿Esto ha permitido comprender la migración latina?
Eso me lleva, al segundo eje de trabajo, que es la educación, enfocado dentro de nuestras congregaciones; porque hay muchos que ignoran lo que sucede, los abusos, detenciones, redadas en hogares, lugares públicos y centros de trabajo. Estamos interesados que entiendan, porque allá, los medios de comunicación proyectan la imagen del migrante de forma negativa, así que, a través de los testimonios y teniendo estos contactos directos y personales con los migrantes llega la concienciación.
- ¿Y el tercer eje de trabajo adónde se orienta?
Ahí, tenemos la incidencia política, para no quedar sólo en el acompañamiento de la gente que está siendo afectada; hacemos esto con la visión de cambiar las leyes que son injustas y que están en contra de la ley de Dios, para conseguir una ley más respetuosa y un trato más humano.
Queremos ver si podemos darle otro fin a las políticas de los Estados Unidos, que conllevan a una situación de pobreza a los países en Latinoamérica y que provoca mayor migración, como son los Tratados de Libre Comercio. Estamos trabajando enviando cartas a nuestros legisladores y representantes, medios de comunicación, firmando peticiones, tratar de convencer a nuestros representantes y junto a los latinos para que se defiendan.
- ¿Entonces, la migración se debe a las políticas que impulsa el mismo sistema capitalista global?
Sí, esta gente llega a los templos, sinagogas y cuentan su historia, incluyendo las causas que las llevó a migrar, porque tomaron esa decisión y luego, lo reforzamos con el análisis más estructural de las desigualdades y políticas que generan el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que aumentan esta situación de pobreza en Latinoamérica.
- ¿La llegada del presidente Barak Obama, realmente podrá generar cambios o no?
Es bastante difícil, él no ha tomado una posición muy clara en cuanto, a la migración y realmente apoya el Tratado de Libre Comercio, en el fondo apoya este modelo económico.
Como Comunidades de Fe, tenemos que hacer mucho trabajo ahí, con otros movimientos sociales, pero tenemos una esperanza que haya más apertura con (Barak) Obama para incidir a nivel interno del país. Con la política migratoria hay muchas organizaciones pro migrantes, que trabajan con la nueva administración, pero a nivel de cambiar los reglamentos y no necesariamente las leyes.
Esos cambios las puede tomar la administración, sin acudir al Senado o al Congreso, porque el tema migratorio ha sido un tema controversial y permanente. Creemos que tal vez, en su segundo período, cuando no busque una reelección podría tocar este tema más abiertamente, y llevar un estudio más a fondo de la ley migratoria.
- ¿La crisis financiera es un obstáculo más para los migrantes o afectará su presencia a la economía estadounidense?
Depende como se vean las cosas, los grupos antimigrantes como los “Minute Man”, tienen ese el mensaje que los “migrantes ilegales”, -como les llaman- van a dar ese tipo de problema a la economía de mi país, y es mas, les acusan de ser responsables de lo que ha ocurrido a la economía.
Lo que ha pasado (en Estados Unidos), es que, en los últimos 30 años, quienes han gozado de la riqueza, han recibido un “disparo” a sus salarios, me refiero altos ejecutivos y dueños de compañías, pero los trabajadores desde hace mucho tiempo, mantienen el mismo rango salarial, les ha afectado mucho en su capacidad de compra. La deducción del seguro social del cheque que entregan al migrante sirve para subsidiar el sistema del seguro social, porque ese dinero no lo tocan, con la esperanza que reconozcan las autoridades que pagan impuestos y son responsables. Por eso es justo que se busque una salida solidaria y humana.



