Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Domingo 12 de Febrero de 2012
Última actualización : 12/11:38 h.

Martes, 13 de Enero de 2009 / 10:49 h

Cuando el “sueño americano” se convierte en pesadilla

  Versión para Imprimir

Ficha de desaparecida de Sandra.

Ficha de desaparecida de Sandra.



Cecilia Polío
Redacción Diario Co Latino

“Yo me voy para cuidar a nuestro papá, pero te prometo cuando esté allá, que te mandaré dinero para que celebres tu cumpleaños”, dijo Sandra, entonces de 14 años, a su hermanita Iris, de nueve.

Iris estaba intranquila, y anotó -por curiosidad, intuición o algún otro sentimiento que le resulta difícil definir- el número de placas de aquel vehículo color negro que su hermana se disponía a abordar.

Era la madrugada del 30 de marzo de 2007, Sandra había decidido, tres semanas antes, recorrer el camino que su padre había transitado hacía diez años, y su madre dos años después de él. Su destino: la ciudad de Boston en los Estados Unidos de América.

Era una larga travesía. Y Sandra sabía que necesitaría más que valor para llevarla a cabo. Sin embargo, jamás imaginó que el “sueño americano” del que iba en busca, se convertiría en una pesadilla para su familia, y que aquel insignificante número, que Iris anotaba en un papel, sería una parte esencial de la misma.

La navidad de 1992 resultó ser inolvidable para José Alberto Aguilar y Zoila del Carmen Granados. Ambos eran jóvenes, de 23 y 20 años respectivamente. Aquel 24 de Diciembre, vivieron con alegría inexplicable, el nacimiento de su primera hija, en el Cantón Las Cruces del municipio de Santa Elena, en Usulután. Era una niña sana, fuerte, pero a la vez tan frágil y delicada como una flor que abre sus pétalos.

Se llamaría Sandra Yaneth. Y sería la mayor de tres hermanos. Una chiquilla de ojos negros y sonrisa tímida, de baja estatura y figura delgada. Sus padres, con todo el amor que sentían rebosar en sus corazones, soñaban con que sus hijos Sandra, Luis Alberto e Iris Estéfani, tuvieran todo lo necesario para vivir felices.

Sin embargo, en El Salvador, para miles de familias como los Aguilar Granados, eso resulta casi imposible; y el «sueño americano» se presenta como la única salida. Los esposos Aguilar –quienes hasta la fecha son migrantes indocumentados amparados únicamente por el TPS- salieron a buscar ese sueño. Años después, Sandra haría lo mismo, con la ilusión de un reencuentro.

La madrugada era fría. Un nudo de sentimientos encontrados se apoderaba de Sandra. Estaba nerviosa; es posible que sintiera miedo, pero se mantuvo serena. “Ellos me llevarán con mi papá, no te preocupes. Estaré bien”, dijo a su abuela Emperatriz Ruiz, tratando de consolarla. La señora con lágrimas en sus ojos mira hoy la calle polvorienta por la que partió su nieta, desaparecida desde hace dos años.

El trato era por 7 mil dólares. La mitad como adelanto, y la otra mitad al llegar al destino. Juan Carlos Bonilla Claros, Jenny Elizabeth González Gutiérrez, (decía llamarse Katy) y Gabriel Rodríguez Castillo (hasta ese momento identificado como Damaliel), eran los encargados de realizar el sueño de Sandra, a cambio de aquella cantidad.

Según la abuela de la menor, fueron recomendados por su vecino Noé Morejón como “buenos y confiables coyotes”. “El insistió en decir que ya los conocía y que eran de confianza, eran de San Salvador y cuando supieron que la niña se quería ir comenzaron a insistir en hacerle el viaje”, asegura doña Emperatriz.

Las insistentes llamadas de los “coyotes” para convencer a los esposos Aguilar y la ilusión que se había apoderado de Sandra, fueron suficientes para que el viaje se hiciera realidad con tres semanas de planificación.

Así fue como aquella madrugada de marzo Sandra se encontró abordando el vehículo en ruta hacia San Salvador, donde permanecería hasta el día siguiente. Su abuela y otros familiares la siguieron de cerca hasta la capital; sin embargo, no se les permitió conocer el lugar hacia donde se llevaría a la menor.

El nombre de Sandra Yaneth Aguilar Granados quedó plasmado en los registros de la frontera La Hachadura, en Ahuachapán, la niña abandonó el país el 1 de abril de 2007; un día después de haber dejado su casa, en el cantón Las Cruces.

El 11 de abril, Alberto tuvo comunicación con su hija Sandra. “Fue la primera y la última vez que hablé con ella en todo el viaje. Me dijo que estaba en Tamaulipas, México, que se encontraba bien y que el viaje no había sido tan malo”, recuerda.

Después de esa llamada, la segunda mitad del dinero fue enviada a México, con la promesa de que Sandra llegaría a su destino en una semana. No obstante, tres días después, Alberto recibió una nueva llamada exigiéndole 2 mil dólares más, con el argumento de que la menor ya estaba al otro lado, pero que habían tenido problemas. La voz en el teléfono se identificó como Mario Portillo, supuesto coyote mexicano.

La espera de los padres se prolongaba día tras día. Las peticiones de dinero no cesaban, sin embargo, no les era permitido hablar con Sandra. “Poné el dinero, y te entregamos la niña”, era lo que escuchaban los esposos Aguilar en cada llamada.

Habían pasado ya casi dos meses desde que la menor abandonó su casa. La angustia y los malos presentimientos se apoderaban de la familia Aguilar, y después de entregar casi 14 mil dólares, el dinero ya no alcanzaba para saciar las peticiones que se hacían cada vez mas frecuentes. Fue entonces cuando Alberto escuchó las palabras que todavía resuenan en sus oídos y se clavan como un puñal en su corazón y el de su esposa.

“La verdad es que mejor buscaré quién me dé más billete por esta niña”, pronunció el hombre detrás del teléfono, supuestamente llamado Gabriel. Alberto y Zoila se derrumbaron. Aquella ilusión de reencuentro con su hija se había convertido en una pesadilla.

Casi dos años después, estos padres lloran desconsolados. Las llamadas para pedir dinero siguieron cayendo. Benito Bermúdez Juárez, Perla Isabel Pérez Juárez, Alfredo Franco Martínez, Claudia Aguilera Navarro y Paola Vásquez Navas, son algunos de los destinatarios que figuran en los comprobantes de depósitos que conservan los esposos Aguilar. El paradero de Sandra aún es desconocido.

Continuará…

  Versión para Imprimir


Nacionales

13/13:06 | Candidato a alcalde por el FMLN intenta cambiarle el rostro al municipio

13/13:06 | FECOATRANS afirma que no prestará servicio de transporte al TSE

13/13:06 | Salvadoreños preocupados por incremento de la violencia electoral

13/12:04 | Renuncia Viceministro de Seguridad Pública

13/12:04 | 2009 será un año académico de “inquietudes”

13/12:04 | Medicamentos aumentan más del 30% en un año

13/12:04 | Audiencia Nacional de España investigará a 14 militares

13/11:17 | Presidente Saca dispuesto a poner banda a quien gane las elecciones



publicidad