Lunes, 12 de Enero de 2009 / 13:07 h
“Le pido a Dios que me ayude, a veces se tarda tres días”: Samuel López
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| A Samuel Abraham López, de 8 años, el plomo en su sangre le hace padecer de fuertes dolores en sus rodillas y bajo rendimiento académico. Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas. |
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
A sus 9 años, Samuel Abraham López Cortéz, debe lidiar con un dolor de articulaciones y cabeza, debido al plomo en su sangre, no obstante, su fe es inquebrantable. “Cuando siento que se me va a salir el hueso (dolor), le pido a Dios, que me ayude, a veces, se tarda tres días, pero me alivia”, narró.
El 24 de septiembre de 2004, un grupo de padres de familia, preocupados por la sintomatología colectiva de dolores de cabeza, articulaciones y bajo rendimiento escolar de sus hijos e hijas, les impulsó a buscar la causa. Esta era, la fábrica de baterías Record.
Así inició un devenir de denuncias y marchas, lograron el cierre de la fábrica, y que el próximo 14 de marzo, se inicie la Audiencia de Instrucción, para formalizar un juicio contra Baterías de El Salvador que ha contaminado la zona, ante la inadecuación de medidas de control sanitario. Estos padres de familia, quienes formaron el Comité Ambiental de la Comunidad Sitio del Niño, tienen el apoyo jurídico de Tutela Legal, Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), y la Fundación para la Aplicación del Estudio y el Derecho (FESPAD).
Este fin de semana, los padres de familia se reunieron para hacer un recuento sobre la situación jurídica, que se encuentra el caso en el sistema judicial.
Alejandro Díaz, de Tutela Legal, les explicó que la Fiscalía General de la República no ha realizado las pruebas científicas pertinentes, para fortalecer el caso. “Hasta el momento, la prueba científica acumulada es de 120 personas, que la realizó el Ministerio de Salud por medio de técnicos canadienses, quienes recomendaron a las autoridades de salud realizar una tamizaje más amplio de los pobladores de la zona, y no se ha hecho”, afirmó.
Luis Francisco López, de la UNES, señaló la necesidad de hacer pública la falta de atención de la Fiscalía en documentar las pruebas que sostengan el requerimiento y a la vez peticionar públicamente la recolección de muestras de los niños y niñas de la zona.
“El proceso tiene 3 pasos, hemos llegado hasta el segundo, que es la fase de instrucción, cuando se le presentan a los jueces las pruebas, para que valoren si debe haber juicio y la Fiscalía no está haciendo su papel de manera eficiente, por eso, debemos insistir con el Estado a garantizar un proceso transparente y justo”, acotó.
El cambio del juez, que ventila la causa, y la toma de muestras a los adultos, son las dudas que preocupan a los padres de familia.
Mauricio Cruz, presidente del Comité Ambiental, aseguró que han pasado muchas discriminaciones de parte del Ejecutivo, pero que esperaban que el poder judicial marque una diferencia.
“Ya no seamos tontos útiles, los políticos utilizan a la gente para sus fines, y nosotros tenemos un problema de salud y ambiental, de nuestros hijos graves, por eso vamos a exigir a la Fiscalía General de la República que realice las pruebas, y al juez que sea imparcial con nuestro derecho a la salud”, consideró.
La alegría para correr y saltar de Samuel Abraham, sólo la impide el fuerte dolor que aqueja a sus rodillas, pero no disminuye su sueño de convertirse en un matemático, aunque no recuerda el nombre de su centro escolar. “No juego con polvo… porque ahí está el plomo, a donde me siento trapeo y pongo un trapo para poner mis pies, me gustan las matemáticas, aunque me duele mucho el brazo, para escribir, la «seño» me da permiso de descansar, por eso, me gusta la escuela”, contó.