Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
Charles Glacier, Embajador de los Estados Unidos, acreditado en El Salvador, se mostró satisfecho por el apoyo de las tropas salvadoreñas a las fuerzas de la coalición en el medio oriente.
El jefe diplomático ofreció ayer una recepción para los 200 miembros del X contingente del Batallón Cuscatlán, que desarrollaron “labores humanitarias” en Irak.
“En nombre del gobierno de los Estados Unidos les agradezco por sus servicio en Irak y por la ayuda humanitaria que prestaron. Ahora puedo decirles misión cumplida”, afirmó el Embajador.
El Salvador mantuvo presencia de tropas salvadoreñas desde 2003, con 11 contingentes, el último regresará al país dentro de dos semanas, luego de una resolución de Naciones Unidas, que le pone fin al mandato de ese organismo de utilizar tropas en Irak.
El jefe diplomático agradeció el apoyo de los soldados salvadoreños a la coalición militar liderada por los Estados Unidos.
El Salvador fue hasta el 31 de diciembre 2008, el último país de Latinoamérica, con presencia en Irak. Sectores de oposición y partidos como el FMLN, cuestionaron en repetidas ocasiones la participación de tropas salvadoreñas, en lo que denominaron “una invasión militar encabezada por los Estados Unidos”.
En el marco de estas misiones militares, el ejército salvadoreño perdió a cinco de sus elementos en los cinco años de presencia militar, en la nación del medio oriente.
Después de 5 años y medio consecutivos, de apoyar las labores humanitarias y de reconstrucción en Irak, el Batallón Cuscatlán concluyó su actividad el 31 de diciembre, debido a la expiración de la resolución 1790, del Consejo de Seguridad de la ONU.
El general Jorge Molina, Ministro de la Defensa Nacional, confirmó que las tropas salvadoreñas están concentradas desde el pasado uno de enero en el campamento Delta, y preparando su retorno entre las últimas semanas de enero y principio de febrero.
Fueron más de 3 mil hombres los que apoyaron las misiones militares en esa nación.
El sargento mayor José Ismael Figueroa, originario de Santiago Nonualco, departamento de La Paz, es uno de los 200 elementos que integraron en X Batallón, y expresó su satisfacción por haber participado. “Es un orgullo para mí y mi familia ser miembro del batallón, y haber regresado a mi país, luego de ayudar a gente que lo necesitaba”.



