Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
La demanda del bono de $300 del sector de salud pública continúa vigente ante la renuencia del gobierno de aprobarlo.
El Sindicato Gremial de Trabajadores de Enfermería de El Salvador (SIGEESAL), paralizó labores en las áreas administrativas y de consulta del Hospital Bloom y Rosales, como medida de presión para lograr el desembolso del bono.
Los sindicalistas exigen que este bono se otorgue todos los años, bajo el criterio de equidad e igualdad con otras instituciones públicas para obtener iguales prestaciones laborales.
“Si usted hace una comparación con el Seguro Social se nos está violando el derecho de igualdad establecido en la Constitución. Tienen que haber las mismas prestaciones y los mismos salarios”, explicó Mario Arévalo, secretario general del sindicato.
De acuerdo con la gremial, el estancamiento de las negociaciones con el Ministro de Salud, los ha llevado a paralizar las labores hospitalarias y protestar públicamente.
“Vamos rumbo a la Asamblea Legislativa a interponer una pieza de correspondencia para que quede permanente el bono. Nosotros, de aguinaldo sólo tenemos el 20%, no tenemos ningún bono y no se nos pagan las horas extras”, justificó Arévalo.
“El bono no desestabiliza en nada, Salud regresó $22 millones al Ministerio de Hacienda. Si sobró ese dinero podían ayudarnos”, dijo el Secretario General, al fundamentar la demanda de SIGEESAL.
Así, mientras los sindicalistas se dirigían a la Asamblea Legislativa para buscar la aprobación del bono, los usuarios de los hospitales que llegaban a sacar citas tenían que hacer largas filas, al reducirse el personal que los atiende.



