Managua/dpa
Parlamentarios sandinistas y liberales llevan a cabo negociaciones sobre el control de la junta directiva de la Asamblea Nacional (Parlamento) nicaragüense con el fin de destrabar la crisis política que azota al país y paraliza al congreso desde las elecciones de noviembre.
El ex presidente liberal Arnoldo Alemán negocia con la disidente Alianza Liberal Nicaragüense (Aln) un mayor control de la directiva y la mayoría legislativa. Para ello, cedería la presidencia del congreso al diputado Eliseo Núñez, líder de Aln.
Alemán dijo, citado hoy por un rotativo local, que de concretarse las negociaciones, la directiva parlamentaria quedaría conformada por dos diputados del PLC (uno de los cuales ostentaría la primera secretaría), dos del gobernante Frente Sandinista, uno de la bancada Democrática controlada por el banquero Eduardo Montealegre y otro para el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), mientras la presidencia quedaría en manos del Aln.
Con esta fórmula las bancadas opositoras lograrían alcanzar un total de 50 votos, suficientes para tener un mayor control del poder Legislativo y aprobar leyes ordinarias que requieren el quórum mínimo de 47 de los 92 votos del pleno legislativo.
Según Alemán, se está negociando con Núñez porque cuenta con seis diputados que podrían hacer quórum con el Frente Sandinista, lo que permitiría no darle ningún cargo a la oposición.
El control legislativo por parte de la oposición liberal podría permitirles la aprobación de una iniciativa de ley que anularía los resultados de los comicios municipales del nueve de noviembre pasado, causa de la crisis política post electoral que mantiene paralizado al poder Legislativo nicaragüense.
Tal paralización pone en riesgo el desembolso de al menos 120 millones de dólares provenientes de organismos financieros internacionales y países que contribuyen a cerrar el déficit presupuestario anual nicaragüense.
En tanto, el diputado Agustín Jarquín, de la Unión Demócrata Cristiana (Udc) aseguró que la bancada sandinista estaría dispuesta participar en la aprobación de una resolución que instaría al Consejo Supremo Electoral (Cse) a revisar las actas de escrutinio en algunos municipios donde se sospecha hubo "fraude electoral".
También estaría de acuerdo en someter a la consideración de una comisión legislativa el anteproyecto de ley de anulación de los comicios municipales, todo a cambio de la convocatoria a una sesión extraordinaria después de la navidad para la aprobación de importantes leyes que incluyen préstamos y donaciones por más de 100 millones de dólares.



