Salvador Ventura
Los grandes tratadistas y expertos en comunicación social sostienen que en la política tradicional se consideran como elementos centrales de la sociedad el poder y el gobierno. También, según los esquemas tradicionales de la economía, se consideran como pilares básicos de la sociedad la propiedad, la producción y el comercio. Tales puntos de vista siguen siendo importantes, pero ahora se les ha añadido un nuevo enfoque: que la sociedad es una especie de comunicación, a través de la cual se describe, se comparte, se modifica y se conserva la práctica social.
Es común analizar las estadísticas y la marcha de un país en términos de política y economía.
Sin embargo, la importancia adquirida por los medios de comunicación confirma, como se deduce de la experiencia, que los seres humanos y las sociedades no están limitados a las relaciones de poder, propiedad y producción. Los intercambios y las relaciones que se crean al describir, aprender, persuadir, son igualmente esenciales. Esto se verá potenciando con la actual crisis mundial que estamos viviendo.
Así los medios de comunicación se vuelven protagonistas y juegan un rol importante: desgraciadamente su crecimiento y su expansión no lo podemos ver como la capacidad del hombre para aprender e intercambiar ideas y experiencias, sino como un recurso gubernamental y de clase para un dominio cultural y desarrollar más la industria, el comercio, el sistema financiero y más.
En El Salvador, nosotros vemos todos los días que se ha vuelto un abuso de “la gran prensa” el manipular las informaciones y los comentarios editoriales para control político (la propaganda) o para lograr ganancias comerciales (la publicidad).
De las más diversas formas expresamos nuestra inconformidad y repulsa por tal uso, pero, a menos que tengamos muy clara otra concepción de la sociedad humana, no podemos pensar que nuestras protestas sean efectivas. Al menos, en el caso de el diario de hoy, hemos dicho que todo ataque o calumnia contra el pueblo salvadoreño será debidamente refutado.
En una noticia de portada en la edición del domingo 14 de diciembre del año en curso, nuevamente el diario de hoy publica irresponsablemente que “El FMLN apadrina a grupos armados”, desde luego, amparándose en una “fuente confiable”, como el Ministro de Seguridad, René Figueroa, uno de los funcionarios y personajes más despreciables y de la peor calaña que tiene el gobierno de Saca.
Nada de lo “denunciado” tiene visos de veracidad y más responde a un “acto de desesperación” por la enorme ventaja porcentual en intención de voto que el candidato Mauricio Funes, le saca a Rodrigo Ávila. Por lo demás, un caso en el que supuestamente hay “adiestramiento de menores”, debería ser investigado primero por los organismos competentes como el Ministerio de Educación, la Fiscalía General de la República, la Procuraduría General de la República y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
En dos oportunidades ese periódico ha publicado la fotografía de un grupo de habitantes de la población de El Paisnal, portando fusiles de plástico en un acto artístico para recordar al comandante Dimas Rodríguez, nombre que lleva una comunidad de este lugar. A partir de un teatrillo han armado “todo un acontecimiento” en que ya han tomado parte políticos de la derecha, funcionarios gubernamentales, militares y hasta un alto jerarca de la iglesia católica.
Como no se trata de “investigar y llegar al fondo de los hechos”, sino de generar “un impacto noticioso” se brinda la información a el diario de hoy, a la Prensa Gráfica y a TCS Noticias, puntas de lanza mediáticos para iniciar la arremetida contra el partido opositor y su candidato presidencial.
Precisamente en un recuadro el diario de hoy dice que “se intentó obtener la versión directa del candidato Funes sobre el caso, pero no acudió a una cita en San Cayetano Istepeque. La Comisión Política y Funes sólo emitieron una declaración escrita”. Nosotros hemos sostenido que ante el avance incontenible de la izquierda política, el gobierno, la oligarquía y el partido Arena, tratarán de inventar y generar “hechos graves” para involucrar al FMLN y crear temor entre la población con el objetivo perverso de restarle votos en las elecciones a realizarse el año próximo.
Las mismas encuestas internas pagadas por Arena les señalan que los salvadoreños se inclinan mayoritariamente por el FMLN y su fórmula presidencial. Los sondeos de la “gran prensa” muestran lo mismo. Es decir, a un mes de realizarse las elecciones para diputados y Concejos Municipales ya hay una decisión tomada y prácticamente nada que hacer pare revertir los resultados. El COENA y sus asesores en publicidad y propaganda (mexicanos y venezolanos) les han dicho que “antes de acudir al fraude técnico” deben insistir en generar “acontecimientos” y “hechos noticiosos” para vincular al partido de izquierda y crear temor entre la población.
Eso de “grupos armados ilícitos”, es apenas el comienzo de esta otra etapa de la estrategia de “guerra sucia”. Hemos dicho y lo reiteramos: la oligarquía luchará hasta la última gota “de sangre y sudor”, así sea de los testaferros y plumíferos a sueldo enquistados en las propias entrañas de la “gran prensa”, antes de entregar el poder político o apenas una parte del gobierno.
El gran peligro es que por tradición los salvadoreños se han acostumbrado a leer determinados periódicos, así como a ver los mismos programas en la televisión, de tal suerte que con el tiempo se llega a dar por válidos y ciertos sus contenidos.
Por eso arrecian las campañas sucias, las calumnias y los inventos apocalípticos. De esto, como dicho está, veremos mucho más y como lo hemos demostrado, El Diario de Hoy, La Prensa Gráfica, TCS Noticias y El Mundo estarán en primera línea, no porque su “derecho a la información” se los demande, sino por un sentido de clase, de defensa de un modo de vida, la que ahora sienten amenazada. Esta es la gran realidad.



