Luis Dominguez Parada
«Hombres de Civil fuertemente armados», fue la frase de encubrimiento de 1980. “Grupos Armados irregulares”, es la frase actual que quién sabe dónde nos llevará.-
Es evidente la escalada progresiva de la derecha contra el candidato de la oposición y contra el partido que lo patrocina.
Todo comenzó con rabia y con la baba de la prepotencia y la difamación; pero han rebasado los límites y ahora, con el vergonzante auxilio de la Institución otrora poderosa, han armado una confabulación de impredecibles consecuencias.
Es obvio que la derecha perdió los estribos de la conciencia y se está metiendo a terrenos hasta ahora inexplorados, de destino funesto y hasta de dramáticas consecuencias históricas.
Ahora entendámonos: “CATATONIA” es el síndrome esquizofrénico con rigidez muscular y estupor mental, algunas veces acompañado de una gran excitación.
El estupor mental lo ha provocado el promedio de las encuestas, que en modo alguno favorecen a la derecha, ningún tipo de derecha.
Y ese estupor ha provocado la excitación que los ha unido, en discretas reuniones complotistas y hasta subversivas: el pánico ha llegado a ocupar la apreciable confianza que antes sentían en el bloque de poder imperante.
El colmo ocurrió, cuando en un noticiero televisivo apareció el máximo Jefe del Grupo que decidió la tragedia de la UCA, alentando a la derecha y azuzando a la Fuerza Armada: lo peligroso de esta incitación es que la soldadesca como tal, no entiende las amenazas o peligros: son autómatas que obedecen ciegamente las órdenes: ya lo demostraron.
Están planteadas, pues, las situaciones: la derecha atrincherada y con los apoyos de siempre están planeando nuevas acciones: de inmediato, la involucración de las FARC con las drogas y con el FMLN ¿Qué otras inmundicias lanzarán antes de Marzo?
Deben ser puntuales porque el tiempo se les acaba.
Es elemental que todo partido político deba aspirar al poder; y es de lógica política, que la segunda lucha es mantener ese poder, con métodos democráticos, decentes y civilizados
¿Qué provocará la derecha patológica con esa rabia bestial irrefrenable? Creo que ni ellos mismos lo saben.
El incendio ya estalló: ojalá no se les ocurra apagarlo con gasolina.



