Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
El año cerrará con mil 817 armas menos, según los cálculos de la Dirección de Logística del Ministerio de la Defensa y el Ministerio de Seguridad y Justicia.
Esta mañana fueron destruidas 817 armas que circulaban de forma ilegal . Hace seis meses, un mil 22 fueron también convertidas en chatarra, haciendo un total de un mil 817 durante el presente año.
Del total de las armas, 477 eran cortas, 220 armas largas, 120 artesanales. Entre las armas largas se encontraban 143 escopetas, 69 fusiles, 5 carabinas, 2 subametralladoras y un lanzacohete.
El Viceministro de Seguridad y Justicia, Astor Escalante, dijo que la destrucción de las armas es una actividad que la ley “exige” que se realice una o dos veces al año.
“Muchas de estas armas han sido decomisadas, son armas que se les han quitado a los delincuentes, armas que en un momento determinado incluso pudieron provocar un hecho delictivo”, agregó el funcionario.
Después de decomisar las armas el propietario tiene un tiempo estipulado para presentar los requisitos necesario para ser devuelta, si no lo hace, la ley faculta a las autoridades a su destrucción.
El Viceministro de Seguridad y Justicia, aseguró que cada año se incrementa más el número de armas destruidas y decomisadas por el impulso de las vedas en cinco puntos de San Salvador; asimismo en el interior de los departamentos.
Entre las armas que se decomisaron y que hoy fueron destruidas, algunas presentaban alteraciones en sus características originales, y otras habían sido elaboradas de forma artesanal.
El Ministerio de la Defensa, desde el año 2000, ha destruido 28 mil 547 armas de fuego, bajo los artículos 75 y 76 de la ley de Control y Regulación de armas, municiones, explosivos y artículos similares.
Según los datos de la Policía Nacional Civil las armas son la principal causa de los homicidios, que en los últimos dos meses del año se han incrementado.
El titular de justicia agregó que con la destrucción de estás armas se le está enviando un “mensaje” de combate a la delincuencia “porque se destruyen para que no se cometan más actos de violencia y crímenes”.



