Alicia Sánchez
Redacción Diario Co Latino
La Asociación de Padres y Familiares con hijos e hijas con discapacidad “Los Angelitos” se reunió en el Parque Cuscatlán para pedir un presupuesto especial para las personas con discapacidad, así como políticas públicas que incorporen a este sector.
Roman Torres, Presidente de la Asociación “Los Angelitos”, dijo que la actividad tenía como objetivo “animar a la gente, porque lamentablemente la persona con discapacidad está invisibilizada”.
Según Torres es necesario que en el país se respeten los derechos de estas personas que sufren de alguna limitación física.
Torres lamentó que no haya un presupuesto dirigido a solventar las necesidades de la población discapacitada del país y espera que “se cumpla lo pactado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad”.
Por su parte, Antonio Aguilar, Procurador Adjunto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), señaló que las personas con discapacidad se ven en desventaja frente a los demás, por las diversas limitantes a las que se enfrentan.
Entre las principales barreras enumeró: el acceso a la información, a las instalaciones de las instituciones públicas y privadas, que no son adecuadas.
Además, el transporte público es inadecuado; hay poco acceso a la salud, a los aparatos, a las prótesis, la carestía de medicinas, y no hay una verdadera inserción en el ámbito laboral.
La PDDH ha elaborado una plataforma en donde se plantean las principales exigencias que son salud, educación, trabajo, políticas públicas, las que también ya han sido entregadas a los candidatos presidenciales, explicó Aguilar.
Aguilar agregó que dichas propuestas son para poner en evidencia los problemas de los discapacitados en El Salvador. “Porque si bien es cierto que existen avances en materia de Derechos Humanos de las personas con discapacidad, todavía deben realizarse grandes esfuerzo en todo el país”, señaló. Aguilar dijo que se espera que con la entrada en vigor de la Convención, se adopte en serio y haya un verdadero compromiso en el cumplimiento, para pasar de las palabras a los hechos.



