Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
La negativa de la administración del Presidente de la República Elías Antonio Saca, en adoptar la Convención de Derechos de la Juventud, en la XVIII Cumbre Iberoamericana, fue considerada por María Silvia Guillén, Directora de FESPAD, como “craso error en contra de la juventud salvadoreña”.
Las declaraciones de la directora de la Fundación para el Estudio y la Aplicación del Derecho (FESPAD) fueron brindadas en el V Congreso Internacional de Derechos Humanos “Herbert Anaya”, donde instó los jóvenes a ser protagonistas de la vida política nacional.
Asimismo, invitó a la sociedad civil organizada, a unir verdaderos esfuerzos para articular un movimiento social, capaz de luchar contra la formulación de políticas públicas excluyentes.
Guillén consideró de “doble discurso”, las razones vertidas por el gobierno salvadoreño para no adoptar la Convención, instrumento jurídico que protege los derechos de los jóvenes, matizando la rapidez y apertura que dieron a la ratificación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA). “Sólo favorecen los instrumentos que trae beneficios a las esferas de poder, no así, cuando se trata de las mayorías. En este país el 70% de los jóvenes de escasos recursos no llega a la educación media, en la zona rural llegan hasta 3er grado y en la ciudad al 6to grado, de eso, 51% sobrevive del subempleo, y el 12.4% esta desempleado”, señaló.
Asimismo, expresó que el argumento de negarse a firmar la Convención, no tiene ninguna base legal aceptable, ya que no viola la Constitución de la República.
“Somos el único país de Latinoamérica con tropa en Irak; tenemos una base militar de EE.UU. en el país, que realiza labores que le compete a la PNC; tenemos una ley antiterrorista que criminaliza la protesta social; un magistrado del TSE (Julio Moreno Niños) electo de forma ilegal; un presidente (Elías Antonio Saca), que hace campaña electoral permanente y una Canciller (Marisol de Barillas), que pidió la intervención de EEUU en el país, siendo todo eso inconstitucional”, explicó.
Sobre la eficacia de los acuerdos tomados en las cumbres presidenciales, Guillén afirmó, que son onerosas y pone en dificultades la economía de los países pobres, sin lograr mayores frutos y se trata más de “turismo político”.
“Esto le da brillo a ciertos funcionarios que no deberían tenerlo, denuncian que hay una gran lucha por declarar non grato al presidente de Nicaragua (Daniel Ortega), pero nadie se pronuncia en contra de Álvaro Uribe, que permite se masacre a poblaciones indígenas en Colombia. Éstas cumbres dan lustres a gobiernos que violan los derechos humanos; estoy de acuerdo, que esto es turismo político”, añadió.
En tal sentido, Guillén llamó a los jóvenes y movimientos sociales, a superar las diferencias, y expresarse de forma unificada, en la lucha contra la falta de respeto a los derechos humanos y terminar con el privilegio de derechos económicos, para un pequeño sector de la población.
En otro tema, Gullén llamó a los jóvenes a que investiguen el Pacto de Ginebra de 1990, donde se definió el propósito de los Acuerdos de Paz de 1992, en el que se estableció cuatro puntos medulares, de los cuales sólo se cumplió a medias el cese del conflicto armado por un proceso de desarme de las partes; «pero los otros tres no se han cumplido y son realmente la esencia de la equidad social, que manda la democratización del país; la reunificación de la sociedad salvadoreña y el fiel cumplimiento del respeto a los derechos humanos de los salvadoreños y salvadoreñas, debemos tomar conciencia y exigirlo», sugirió.



