Mujeres de la zona rural del país se concentran en la Plaza Las Américas para pedir políticas que no promuevan la desigualdad de género. Foto Diario Co Latino/Melvin Rivas
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Representantes de las diferentes organizaciones feministas, exigieron a las autoridades el reconocimiento de las labores diarias como un porte indispensable en el desarrollo económico y social del país.
Norma Leticia Lovos, representante de la Asociación de Mujeres de Chalchuapa por la Equidad de Género (ASMUCHEG), manifestó que como sector femenino ya están cansadas de ser las responsables del trabajo productivo del hogar, sin que este sea valorado ni moral, ni monetariamente.
“Dicha actitud, ha limitado históricamente nuestra autonomía, desarrollo y bienestar como mujeres”, agregó.
Durante la concentración realizada en el Monumento del Divino Salvador del Mundo, el sector femenino, representado por las organizaciones asistentes, también demandaron al gobierno beneficios sociales.
“Necesitamos acceso ilimitado a la salud y principalmente a la salud sexual y reproductiva, a la educación, la tierra, agua potable en nuestros hogares, asistencia técnica, créditos, trabajos remunerados y jubilación que nos permitan una vida productiva y una vejez con dignidad”, aseguró, Lovos.
Otra de las peticiones del sector femenino, es la proporción de trabajos dignos en el campo, ya que aseguran que para enero 2008 la canasta básica rural era de $118 dólares con 80 centavos y para junio de $130 dólares con 80 centavos.
“En contraposición el salario mínimo rural que es de $85.80, la canasta ampliada es valorada actualmente en $669.20, lo que significa que las necesidades de vestuario, recreación y otras, jamás podrán ser cubiertas por las mujeres del campo que viven sin salarios o con salarios de hambre”, dijo.
Para Lovos, es urgente que dicho sector tenga acceso a créditos “líneas de financiamiento y adecuada asesoría técnica para potenciar la producción nacional y las iniciativas empresariales que deben sostener a nuestras familias”.
La representante feminista dijo que dicho sector rechaza totalmente los Tratados de Libre Comercio (TLC). “Estados Unidos y la Unión Europea buscan con este tipo de negociaciones quitarnos las pocas riquezas naturales de las que aún no nos han despojado, como el agua”, agregó.



