Patricia Meza
Redacción Diario Co Latino
La violencia electoral continúa y anoche un ciudadano fue agredido por activistas de ARENA.
La agresión se dio cuando la víctima circulaba a la altura del redondel Monseñor Arturo Rivera y Damas, frente al ex cine Variedades, sobre la Calle San Antonio Abad y final de la Calle Gabriela Mistral.
El agredido, quien presentaba moretones en su ojo izquierdo y golpes en el rostro, denunció que el hecho se dio a eso de las siete de la noche, cuando los activistas de ARENA realizaban una concentración en la zona y uno de ellos le golpeó el carro.
“Yo me bajé para ver si tenía algún daño, le reclamé y empezamos una discusión, de pronto él (arenero) me golpeó con su puño”, acusó.
Al intentar defenderse una turba de aproximadamente 20 sujetos se le fueron encima y le golpearon.
Al momento del incidente se hicieron presentes dos jóvenes que conducen un programa radial en la emisora Maya Visión, situada en las inmediaciones del redondel, y al percatarse del hecho, Sergio Peñate, empezó a tomar fotografías con el celular, por lo que también fue agredido y le decomisaron el celular.
Al lugar también se hizo presente Miriam Guzmán, de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, para constatar la situación. “Estamos monitoreando constantemente el proceso de la campaña, por el pacto que firmaron los partidos”, señaló.
Según dijo, cuando ellos llegaron encontraron un vehículo de ARENA y una persona identificada como Ramón Enrique García Vigil, representante del partido de derecha queriendo mediar con el golpeado. De la mediación resultó que al ofendido le dieron $100 dólares para gastos médicos, sin embargo, el agredido iniciaría una acción penal contra sus agresores, que huyeron del lugar a refugiarse a la casa de campaña de Norman Quijano.
Hace unos días los partidos políticos firmaron un pacto en el que se comprometían ante el Procurador para la Defensa de los derechos Humanos Oscar Luna, a evitar la violencia electoral.
Sin embargo, según datos de un delegado de la PDDH, cuando él quiso verificar la placa del vehículo en que se conducían algunos activistas, tres de ellos se levantaron las camisas y le mostraron armas calibre 45.
El agredido, quien no quiso identificarse, afirmó que estos pactos “no sirven de nada”.




