Con sus oportunas intervenciones, el portero Miguel Montes fue determinante en el punto que El Salvador consiguió contra Haití.
Benjamín López
Redacción Diario Co Latino
Vestidos y alborotados quedaron la mayoría de aficionados cuscatlecos luego del insípido empate sin goles de la selección mayor de El Salvador contra su similar de Haití en el estadio Sylvio Cator en Puerto Príncipe.
El 0-0 firmado en la capital haitiana prolongó el añorado festejo de la clasificación a la hexagonal, el cual“la selecta” deberá asegurar el próximo miércoles 15 en el estadio Cuscatlán contra la débil Surinam.
El fin de semana la mayoría de salvadoreños se preparó para ver un triunfo de “la selecta” en tierras caribeñas y celebrar la obtención del boleto a la fase final de la eliminatoria rumbo al Mundial Sudáfrica 2010, pero tras los primeros 45 minutos los ánimos se mantuvieron en la línea de la inconformidad y el descontento.
Inconformes por el esquema demasiado tímido y conservador de El Salvador ante un rival al que había goleado con un 5-0 categórico el pasado 6 de septiembre en el partido de vuelta.
El enojo fue la suma de este primer punto más la interrupción de la señal televisiva, que impidió ver la parte complementaria del juego debido a una supuesta falla en la transmisión desde Puerto Príncipe, según explicaron los narradores de Canal 4, único medio televisivo con derechos exclusivos en el país.
Aunque el empate no deja de ser un buen negocio, si deja en evidencia que a las puertas de la hexagonal, la selección mayor de El Salvador tiene dos caras.
En el estadio Cuscatlán, la selecta muestra un brillo de contundencia y vocación ofensiva halagador, pero fuera de casa hay síntomas latentes de una “anorexia” por el gol y el triunfo.
No hubo “déjà vu”
Sobre el césped del estadio Sylvio Cator de Puerto Príncipe, la azul y blanco lució opaca, estuvo lejos del gol y no pudo refrendar la credencial de verdugo de la selección haitiana.
No obstante, el once centroamericano se trae del Caribe un punto esperanzador, que lo deja con un pie en la hexagonal y como sublíder del Grupo C.
En su feudo Haití fue superior en algunos tramos, dio batalla y sólo le faltó el gol, para reivindicarse por completo ante su público después del 5-0 catastrófico, que se llevó de su visita a San Salvador.
Desde los primeros rebotes, el campeón del Caribe salió en busca de la victoria y un remate con buena colocación de Alexandre Boucicaut, fue el primero de varios avisos del anfitrión.
Esta vez, la ingenuidad no tuvo cabida en el cuadro caribeño, que arrinconó a la selección centroamericana desde el minuto 26 con desbordes veloces y el típico centro al corazón del área, arma eficaz para crear incertidumbre en Carlos de los Cobos.
Por fortuna, el portero Miguel Montes estuvo atento y con manotazos salvadores ahogó el grito de gol en la garganta de los haitianos y mantuvo el cero en la portería cuscatleca.
Al buen trabajo de Montes se sumó el del defensor Marvin González, quien cortó varias situaciones de peligro.
El resto lo hizo la falta de efectividad y nivel técnico de los delanteros caribeños como Brunel Fucien y Alexandre Boucicaut, quienes fallaron dos claras.
Esporádicas combinaciones entre Elíseo Quintanilla, Cristian Castillo y Shawn Martin permitían un respiro a los cuscatlecos, quienes jugaron para no perder. Rudis Corrales terminó anulado por el buen porte físico de la zaga haitiana.
En la recta final fue determinante mantener el orden táctico y la concentración en la zaga, dos variantes que al menos mermaron el ímpetu de los caribeños y activaron una celebración cautelosa de El Salvador.
El 0-0 dejó a Haití al borde de la eliminación, que con apenas dos puntos queda para el milagro cuando todavía debe cerrar contra Costa Rica y Surinam.
“La selección se vio muy ordenada en la línea defensiva, supimos mantener el cero en nuestra puerta, no paramos bien y al final se logró el objetivo de sumar en Haití”, destacó el contención de la azul y blanco, Oscar Jiménez.
La lectura del entrenador Carlos de los Cobos fue con énfasis en lo táctico. “Fue un empate merecido por la manera en que el equipo se paró en una cancha difícil y ante un rival complicado”, destacó.
Tras cerrar la página contra Haití con ciertas dudas, ahora El Salvador prepara la celebración en Cuscatlán, donde el próximo miércoles recibirá a una Surinam ya eliminada, que será el trampolín perfecto para saltar a la hexagonal.
Frente a la escuadra surinamés, los cuscatlecos tienen la opción de mejorar su diferencia de goles y mantenerse como una de las defensas más sólidas del área al no permitir un tan sólo gol en esta tercera fase.



