El cubano Jenzy Muñoz luce frágil ante la marca del estadounidense Michael Bradley en el juego, que los norteamericanos ganaron por 6-1. Foto: www.fifa.com
Estados Unidos/Fifa.com
Estados Unidos y Costa Rica cumplieron su cometido el sábado. Ambos conjuntos se impusieron con autoridad en sus respectivos compromisos y se aseguraron el pase a la ronda final de la competición preliminar de la CONCACAF para la Copa Mundial de la FIFA 2010.
De los tres «colosos» de la región, sólo México defraudó al caer derrotado a manos de Jamaica en Kingston, a falta de dos jornadas para que concluya esta tercera fase.
Estados Unidos, vigente campeona de la CONCACAF, no tuvo problemas contra Cuba. El choque, disputado en el estadio RFK de Washington, se saldó con un rotundo triunfo por 6-1 para los locales. El combinado cubano empezó a sufrir incluso antes del pitido final, ya que dos de sus integrantes abandonaron el hotel de concentración, según parece, para solicitar asilo político.
Aun así, los caribeños dieron lo mejor de sí mismos en los primeros compases del partido, y en el minuto 32, Jensy Muñóz acortó distancias tras los dos tempraneros tantos estadounidenses (2-1).
Pero, la suerte cambió para los formidables cubanos a partir de la expulsión por doble amonestación de Yoel Colome en el minuto 40. Landon Donovan sumó su tanto número 37 con la selección nacional; Brian Ching se convirtió en el segundo máximo anotador de la CONCACAF; Jozy Altidore marcó su primera diana para Estados Unidos tras fu fichaje por el Villarreal y hasta Oguchi Onyewu, el imponente defensa del Standard de Lieja, contribuyó al festín goleador norteamericano.
En el otro partido del Grupo 1, un combinado de Trinidad y Tobago reducido a diez hombres logró arañar un decisivo empate a 0-0 en Guatemala. Un resultado que deja a ambos equipos igualados a cinco puntos en la segunda plaza, con dos jornadas por disputar. Parece que todo se decidirá en el último suspiro otra vez. La historia se repite. Guatemala y Trinidad y Tobago ya lucharon con uñas y dientes por la última plaza vacante para Alemania 2006, que finalmente se adjudicaron los trinitenses en la repesca.
Costa Rica es la otra selección que, junto con Estados Unidos, ya tiene asegurado el pase a la ronda final tras su rotunda victoria por 1-4 frente a Surinam en Paramaribo. Los Ticos ya se impusieron con contundencia a este mismo rival en casa, en San José (7-0), pero ahora han demostrado la misma eficacia en campo contrario.
Tropiezo azteca
México es el único de los tres grandes de la región que tropezó, y de qué manera. Jamaica, un conjunto que sólo había cosechado un punto en sus tres encuentros previos, y que cesó recientemente a su seleccionador, el brasileño René Simoes, se adjudicó una sorprendente victoria por 1-0 en un choque extremadamente bronco.
A lo largo del partido, el árbitro mostró nada menos que siete tarjetas amarillas. El gol llegó en el minuto 14 por medio de Ricardo Fuller, la figura del Stoke City. Una elegante vaselina que Oswaldo Sánchez no pudo detener y que volvió loca a la pintoresca afición local presente en el estadio nacional (también conocido como La Oficina). El marcador ya no se movió, a pesar de los esfuerzos de los mexicanos, cuya trayectoria hasta el momento había sido impecable.



