Guatemala/Pl
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, denunció haber recibido amenazas telefónicas como resultado de todos los cambios emprendidos hoy por su gobierno dentro de la Policía Nacional Civil (PNC).
"Hemos tenido bastantes amenazas", dijo Colom, quien atribuyó las intimidaciones a "gente descontenta por la desarticulación de las mafias dentro de las fuerzas de seguridad".
Las llamadas anónimas a la casa presidencial han sido una constante desde que el mandatario decidió sustituir al jefe de la PNC Isabel Mendoza y nombrar a una mujer, Marlene Blanco, al frente de la institución.
Los cambios incluyeron también al subdirector de ese cuerpo y a una veintena de jefes y subjefes de comisarías, en un esfuerzo por devolver la confianza de la ciudadanía en una institución señalada de corrupción, inoperancia y vínculos con grupos paralelos.
"Toda la reestructuración no ha sido por gusto", advirtió el presidente guatemalteco al asegurar que la pérdida de poder del crimen organizado generaría reacciones.
A principios de este mes Colom denunció a la opinión pública que era objeto de espionaje y mostró aparatos de escucha y video colocados en su despacho, en la residencia presidencial y en las oficinas de la primera dama, Sandra Torres.
Los sofisticados dispositivos, controlados por antenas, estaban en lámparas, ventanas y hasta en la computadora donde trabajaba el mandatario.
"La población debe estar tranquila. Esto es parte del esfuerzo contra las mafias que están perdiendo sus contactos con este gobierno y los van a seguir perdiendo", dijo en aquella ocasión el primer mandatario.



