Al centro, la fórmula Presidencial, Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén. Foto Diario Co Latino
Luis Romero Pineda
Redacción Diario Co Latino
Mauricio Funes y la caravana de la esperanza visitaron, el pasado sábado, los municipios de Santa Tecla, Huizúcar, Nueva Concepción y San José Villanueva, en el Departamento de La Libertad.
Ahí, el candidato presidencial por el FMLN expresó que piensa descentralizar las responsabilidades del Estado para cada municipio y que entregará más poder y recursos a las gestiones municipales porque, según él, son las que más conocen sobre las necesidades de las personas en sus localidades.
También se refirió a los problemas del agua potable en algunos municipios y la deforestación.
Sobre la convocatoria de veteranos de guerra, por el partido ARENA, Funes dijo que a la Fuerza Armada nadie la puede disolver y que el estado deplorable del Hospital Militar y de las condiciones en el ejército se le atribuye a los mismos que están detrás de la organización de la marcha de ex veteranos, refiriéndose al gral. René Emilio Ponce y a los gobiernos de ARENA.
Por el contrario, Funes aseguró que revisaría el sistema de previsión social de la Fuerza Armada para mejorarlo y rescatarlo de la situación deplorable en la que se encuentra.
De igual manera, el candidato llamó a la población a no tener miedo al cambio. Afirmó que lo que ocurrirá en las próximas elecciones es normal y que no hay que tenerle miedo. “El pueblo expresará su voluntad de cambio. Es lo más natural en una democracia. El 1° de Junio inicia el primer gobierno democrático de El Salvador”, agregó Funes.
La alegría de la infancia no la derrota ni el frío.
Ni el agua helada ni un acto político interrumpían la hora del chapuzón mañanero del pasado sábado por la mañana, cuando los niños y niñas se bañaban en las instalaciones del parque acuático en El Cafetalón, Santa Tecla. Un niño corría detrás de otro que llevaba la pelota en la mano mientras una niña se unía al juego de su amiga que ya se hallaba caminando, con el agua hasta la cintura, dentro de una de las piscinas. El frío no detenía la diversión de los chiquillos y chiquillas, pero tampoco iba a detener a Mauricio Funes, Salvador Sánchez Cerén y los candidatos a alcalde por los diferentes municipios de La Libertad.
Frente a ellos, Joaquín Aguilar, candidato a la silla edilicia de Antiguo Cuscatlán, comentó sobre la posibilidad que tiene de ganar en las elecciones de enero en el próximo año. Sobre el municipio que ha elegido por seis períodos consecutivos a la arenera Milagro Navas, Aguilar manifestó que “no es un bastión de ARENA. Es un municipio que posee una cercanía con los cambios”.
Por su parte, el alcalde anfitrión, Oscar Ortiz, sostuvo que la victoria que piensa obtener va a ser un gane de manera contundente para luego “gobernar de forma excelente”.
Ortiz, que busca una reelección en su municipio señaló que “no hay nada más sagrado que la confianza del ciudadano. Tenemos que apostar a transformar nuestras ciudades”. Luego, sobre las elecciones presidenciales, indicaría que Funes y Salvador Sánchez serían los líderes que el país necesita para sacar a El Salvador de la crisis y que se necesita democratizar el estado y municipios con capacidad de responder a las necesidades de la población.
Funes recordó que, aunque no tiene experiencia en el gobierno ni en un cargo público, puede ofrecer como ejemplo las gestiones municipales que ha tenido el FMLN. Luego de enaltecer el trabajo realizado por las alcaldías del partido al cual representará en las elecciones presidenciales, dijo que las comunas que no les pertenecen se pueden ganar o recuperar aprovechando los comicios venideros. De acuerdo a Funes, “no hay bastiones del partido ARENA. Esas poblaciones estaban vendadas, pero el pueblo ha despertado y está cansado”. De acuerdo a Funes, el gobierno ha descentralizado el poder y obviado responsabilidades, al mismo tiempo que no las ha transferido a las gestiones municipales. El candidato insistió en la necesidad de una descentralización democrática del Estado, transfiriendo compromisos para la ciudadanía a las alcaldías. “No es demagógico, es que no hay otra salida para el país. Hay que fortalecer y transferir recursos a las municipalidades”, demandó Funes.
La caravana continuó su recorrido pasando por el Bulevar Orden de Malta, en Santa Elena. Las instalaciones de la embajada estadounidense, la más grande en Latinoamérica, recuerdan el estilo de los edificios en Washington DC. En un momento, los techos de los grandes hogares pintorescos hechos de concreto con bellos jardines se pueden ver luego de circular por el redondel que lleva el nombre de un reconocido empresario salvadoreño. Pero detrás del cerro que ahora viste a un lado las banderas de la Nación y la de ARENA, se halla Huizúcar. El cerro es una línea del vergonzoso contraste de la brecha social en el país. El camino que guía a Huizúcar parece interminable, donde la calle aún es de polvo que se transforma en lodo cuando llueve. Las casas son de adobe con techos de lámina. Cuando llueve, apenas resguardan a los niños que esa tarde corrían fuera de sus casas para saludar mientras sonreían al ver los carros que pasaban frente a ellos.
Los historiantes, personajes del folklore salvadoreño, guiaron al candidato presidencial hacia la tarima frente a la Alcaldía. Sobre el edificio de la Alcaldía, que pertenece al partido en el gobierno, se había colocado un cartel que rezaba “Mauricio Funes Presidente”. Funes, acompañado del candidato a Alcalde por el FMLN, Arnulfo Recinos, condenó el hecho que el servicio se agua potable en ese municipio sea escaso y deficiente.
Dijo que el gobierno está violentando un derecho humano fundamental y prometió mejorar el servicio hídrico y pavimentar las calles de acceso. Aseguró que en su gobierno sí se llevarán a cabo estas obras. Luego de recordar que es el único candidato presidencial legalmente inscrito, agregó que va a ganar las próximas elecciones presidenciales. “Mi adversario puede firmar todos los compromisos que quiera. ¡Será papel que irá al cesto de la basura! ¡Es letra muerta!”, dijo.
En Nueva Concepción, tres jóvenes afinaban sus instrumentos y se preparaban para ensayar dentro de la “Iglesia de Dios, Cristo Nuestro Templo”. A unos cuantos metros, cientos de personas se hallaban reunidas para presenciar la visita del candidato presidencial del principal partido opositor. Ahí Funes resaltó la necesidad de proteger los bosques frente a la deforestación que afecta al medio ambiente y a las zonas rurales y urbanas.
En San José Villanueva, una señora dijo al candidato, quien caminaba guiado por unas jóvenes quienes portaban banderas rojas: “quiero tener vida para verlo a usted Presidente”. Funes compartió el comentario con los simpatizantes. Un niño se hallaba sentado al borde de la tarima y su carrito de juguete se deslizó hasta llegar a los pies de Vanda Pignato de Funes, la esposa del candidato. Mientras sonreía, Vanda se levantó sosteniendo el juguete y se lo entregó al niño en sus manos mientras la madre del crío le agradecía.
Funes se hallaba concentrado en su discurso, en el cual afirmaba que “el cambio es un sentimiento de todos los salvadoreños que ya no quieren ni un segundo más de gobiernos de ARENA. Este quince de marzo tenemos una cita con la historia. Es la hora y la oportunidad del cambio. ¡Vamos a entrar a Casa Presidencial!”.



