Carlos Henríquez Consalvi, director de el Museo de la Palabra y la Imagen ha sido galardonado con el premio internacional de cultura Prince Claus, por su trabajo en el campo del periodismo y la memoria colectiva.
La Fundación Prince Claus dio a conocer hoy que entre los ganadores del premio 2008, se encuentra Carlos Henríquez Consalvi, “Santiago”, quien es galardonado por su labor como periodista “creador de espacios de libertad, y por su compromiso en promover la memora histórica, en un activo papel por la reconstrucción de la sociedad salvadoreña”.
El comunicado de la Fundación radicada en Holanda, reseña que Henríquez Consalvi vino a El Salvador 1980, donde fue el fundador y voz de radio Venceremos, y luego de los Acuerdos de Paz, se dedicó al rescate cultural y la fijación de la memoria histórica a través del trabajo que por todo el territorio salvadoreño realiza el MUPI.
Este importante premio es otorgado anualmente a diez personalidades que hayan realizado una obra relevante en el campo del arte y la cultura, como aporte significativo al desarrollo de los pueblos.
La pagina web de la Fundación, consigna esta biografia y mas información:
www.princeclausfund.org/en/what_we_do/awards/PrinceClausAwardCarlosHenriquezConsalvi.shtml
Carlos Henríquez Consalvi (Santiago) (El Salvador-Venezuela)
Nace en Mérida, Venezuela. Una parte de su infancia transcurre en México y Costa Rica, viviendo en exilio junto a sus padres, opositores a la dictadura militar. Inició estudios de Periodismo en la Universidad Central de Venezuela.
En diciembre de 1972, al tener conocimiento del terremoto que destruyó Managua, se unió al contingente juvenil que viajó a Nicaragua para auxiliar a los damnificados.
Interesado en temas históricos, efectúa investigaciones en Archivos de París, Madrid y Roma. En 1977 viaja a Nicaragua para recolectar documentación relacionada con su investigación histórica sobre Centroamérica en el siglo XIX. En ese momento ocurre el asesinato del periodista Pedro Joaquín Chamorro, director del diario La Prensa. En este periódico, Carlos Henríquez Consalvi comienza a escribir editoriales contra las violaciones a los derechos humanos que cometía la dictadura de Anastasio Somoza.
En 1979, a la caída del dictador, participa en la construcción de medios de comunicación durante el inicio de la revolución sandinista. En 1980 se traslada a El Salvador, con la misión de fundar y ser la voz de Radio Venceremos, emisora clandestina de la insurgencia salvadoreña, que transmitió desde las montañas durante once años, trabajando en medio de extremas dificultades para construir una fuente de información alternativa. Esta experiencia fue recogida por Carlos Henríquez Consalvi en su libro “La Terquedad del Izote”.
El 16 de enero de 1992 sale de la montaña rumbo a la capital San Salvador, para colocar un transmisor de Radio Venceremos en la torre de la catedral capitalina. Desde allí trasmite en vivo la fiesta popular que celebraba los Acuerdos de Paz que en esos momentos se firmaban para poner fin a una larga guerra civil.
Establecida la paz, Santiago reconoce la importancia que tiene la memoria y el rescate cultural en la construcción de una nueva sociedad, motiva a la población a participar en esta tarea, y funda el Museo de la Palabra y la Imagen, estableciendo un importante archivo histórico que preserva filmes, fotografías, manuscritos y objetos sobre la cultura y la historia de El Salvador. El Museo llama la atención sobre el rol de la memoria, la justicia social, “ y no marginal and non-official histories, human rights and peace through important debates, exhibitions and publications”, que lleva a todo El Salvador, y fuera de sus fronteras.
El Museo ha creado una innovadora línea de trabajo llamada “Memoria y Acción Social”, que inspira a las comunidades indígenas y campesinas más pobres, a rescatar sus historias locales, valorizar su cultura, en sus esfuerzos de desarrollo con dignidad.
En los últimos años Santiago ha realizado diversos documentales audiovisuales, escrito una novela y numerosos relatos literarios.
Carlos Henríquez Consalvi, vive actualmente en El Salvador, y desde la iniciativa ciudadana que dirige, continua trabajando, abriendo espacios de libertad a través de la memoria y la cultura, en la reconstrucción de la sociedad salvadoreña.



