Bogotá/dpa
Cinco muertos, 26 heridos y enormes daños materiales fue el saldo final del atentado cometido en la madrugada de hoy con un coche-bomba que explotó al frente del Palacio de Justicia de la ciudad colombiana de Cali, informó el gobierno.
El ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia, dijo que cuatro personas murieron en el lugar de los hechos y otra en un hospital.
Por su parte, fuentes médicas señalaron que seis personas fueron dadas de alta y que de los restantes 20 heridos solamente uno está en grave estado de salud.
El ataque fue cometido por hombres que estacionaron un taxi a corta distancia del Palacio de Justicia, ubicado en pleno centro de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, que explotó unos segundos después.
Según las primeras pesquisas de las autoridades, el automóvil había sido acondicionado con una carga de por lo menos 80 kilos de anfo, un explosivo más letal que la dinamita.
La onda expansiva afectó a varios locales comerciales del vecindario, lo que fue aprovechado por indigentes que trataron de saquear almacenes.
El gobernador de Valle del Cauca, Juan Carlos Abadía, y el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, presidieron durante toda la madrugada un consejo de seguridad para analizar la situación.
Oficiales del Ejército y la Policía señalaron que se está investigando la autoría del ataque, pero recordaron que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ha hecho amenazas contra distintas dependencias estatales.
El ministro Valencia afirmó que el gobierno "repudia y rechaza enérgicamente" el atentado, y dijo que todavía se desconoce la identidad de los autores.
"Hasta este momento, los organismos de seguridad no han dado una información específica. En esto no es bueno especular", dijo Valencia.
Según versiones periodísticas, dos hombres que estacionaron el vehículo y lo abandonaron de forma apresurada fueron perseguidos por policías que vigilaban la edificación, quienes perdieron su rastro cuando explotó la bomba.
La prensa de Cali señaló que las FARC hicieron circular hace varias semanas mensajes de amenazas por operaciones contraguerrilleras de la Tercera División del Ejército, con sede en esa provincia.
Una bomba atribuida a las FARC ocasionó la muerte a una persona y heridas a 38 el 9 de abril de 2007, en un atentado contra la sede principal de la Policía en Cali.
Bogotá ha sido escenario de seis atentados con explosivos desde marzo pasado y en el menos cuatro de ellos las autoridades han concluido que los blancos fueron locales comerciales cuyos propietarios se han negado a pegar extorsiones a las FARC.



