Georgia/Afp
Rusia prometió sacar sus tropas de Georgia el próximo fin de semana, aunque el Senado ruso inició trámites para reconocer a las zonas independentistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.
"El pueblo de Abjasia tiene la intención de pedir a la dirección rusa que reconozca" su independencia, dijo a la AFP el vicepresidente del parlamento abjaso, Viacheslav Tsugba.
El parlamento abjaso debe examinar el miércoles por la tarde un llamamiento en ese sentido del presidente Sergei Bagapch. De ser adoptado, ese llamamiento será sometido a votación el jueves en un "congreso nacional", que agrupa a todos los partidos políticos y organizaciones sociales abjasas, en una plaza pública de Sujumi, la capital regional.
El Senado ruso reaccionó rápidamente y convocó una reunión de emergencia para el próximo lunes a fin de debatir esta demanda, así como una petición parecida para otro territorio separatista georgiano, Osetia del Sur.
"El 25 de agosto nos reuniremos en sesión de urgencia para abordar ese tema", declaró la vicepresidenta de la Cámara, Svetlana Orlova, citada por la agencia de noticias.
El Consejo de la Federación (Senado) "está dispuesto a reconocer" la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia, declaró el presidente de la cámara alta rusa, Sergei Mironov.
Pero es necesaria antes "una decisión en ese sentido del presidente de Rusia", Dimitri Medvedev, añadió Mironov, desde Vladikavkaz, en Osetia del Norte (sur de Rusia), al otro lado de la frontera con Georgia.
El presidente Medvedev declaró el pasado viernes, tras reunirse en el Kremlin con el presidente abjaso Bagapch y su homólogo oseto, Edouard Kokoity, que Rusia "apoyará" y "garantizará" el cumplimiento de cualquier decisión de estas dos regiones sobre su estatus.
Desde Tiflis, el ministro georgiano responsable de la "reintegración" de estos territorios, Temur Yakobashvili, declaró que "sería más bien la policía la que tendría que encargarse de los líderes separatistas".
En el terreno, un periodista de la AFP vio el miércoles unos 20 camiones militares que salían de Osetia del Sur hacia Rusia, aunque otras tantos vehículos llegaban a territorio oseto y ninguna retirada masiva parecía prepararse.
Según la presidencia francesa, el presidente Medvedev aseguró el martes a Nicolas Sarkozy que "la retirada de tropas rusas concluirá entre el 21 y el 22 de agosto".
Sin embargo el dispositivo de la retirada rusa no estaba claramente definido, y el Kremlin indicó haber prometido efectuar en este plazo un repliegue parcial de sus fuerzas, desplegadas en Georgia tras la tentativa del 7 de agosto de las tropas georgianas para retomar el control de Osetia del Sur.
Un oficial del ejército ruso afirmó el miércoles que Georgia estaba redesplegando tropas en dirección a Osetia del Sur.
"Constatamos que Georgia toma medidas enérgicas. Evidentemente, Tiflis no tiene por el momento la intención de renunciar a sus intenciones agresivas", agregó el general Anatoli Nogovitsin, jefe de Estado mayor adjunto de las Fuerzas Armadas rusas.
Por otro lado, las autoridades separatistas osetas afirmaron el miércoles que "la agresión georgiana" había causado 1.492 muertos. Moscú, por su parte, acusaba a Tiflis de haber fomentado "un genocidio".
La ONG estadounidense Human Rights Watch (HRW) afirmó el lunes que, según sus investigaciones, el ataque georgiano había causado "decenas" de muertos civiles, y no "miles", como señalaba Rusia.
De visita en Tiflis, el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, acusó de nuevo a Rusia de "no mantener su palabra" respecto a su promesa de retirar sus tropas de Georgia.
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice estimó que Moscú se comportaba como "un forajido" al rechazar retirar de inmediato sus tropas.
La OTAN adoptó el martes en Bruselas una declaración común para condenar la falta de compromiso de Rusia. Ante esta decisión, Moscú indicó que podría
tener "consecuencias" en las relaciones con la Alianza.



