Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Los centros penitenciarios de Ciudad Barios, Quezaltepeque y el de máxima seguridad de Zacatecoluca, son los principales resguardos donde se planifican y ordenan hechos delictivos, según el director Gilbert Cáceres.
Desde el interior de los centros penales se han ordenado secuestros, extorsiones, sicariatos y otros hechos delictivos, según el director de Centros Penales.
Cáceres explicó que este tipo de fenómeno delincuencial se debe a la falta de infraestructura y hacinamiento carcelario, ya que hasta agosto de este año se contabiliza un total de 19 mil 751 internos, y de esa población seis mil son miembros de pandillas.
Las investigaciones revelan que los recluidos giran órdenes al exterior, a través de llamadas y por las visitas.
“Nosotros por eso nos sumamos e insistimos en el pedido que hacen las autoridades de Seguridad y Justicia, de darnos una herramienta legal más, como son las escuchas telefónicas, esa sería una herramienta”, sugirió el funcionario público.
“En este minuto el esfuerzo que estamos desarrollando es garantizar que aún desde los penales no haya impunidad. Trabajar más en la persecución del delito, con fiscalía y policía, para que ellos desarrollen su trabajo y persigan el delito no importa donde se cometa”.
El director agregó que en el tema de seguridad se está “siendo más cuidadoso con los protocolos de registro”, en los centros penales, y con las visitas.
El director agregó que a través de “organismos de inteligencia” se están ejecutando medidas para erradicar este fenómeno.
Asimismo, se ejecutan medidas de prevención y rehabilitación enfocadas en la educación e inserción laboral, acotó el funcionario, antes de inaugurar la primera conferencia regional sobre el manejo de pandillas en prisiones.
En la conferencia participan ponentes de Guatemala, Honduras, y Nuevo México, donde se concentra también la problemática de pandillas en cárceles y sobre el hacinamiento en éstas.



