Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Familiares de varias personas desaparecidas exigieron en la Fiscalía General de la República, la investigación prudente de estos hechos.
Mario Chávez, padre de José Omar Chávez, de 19 años de edad, desaparecido el 8 de julio de 2005, en el Parque Central de Quezaltepeque, lamentó que después de tres años de este suceso las autoridades competentes no han hecho nada para conocer su paradero.
Chávez teme que la fiscalía y la policía, no investiguen porque en algún momento denunció que su hijo fue amenazado por agentes destacados en la Delegación de Quezaltepeque, lugar donde desapareció el joven, por ser hijo de un miembro sindical.
“Yo fui a la fiscalía central y no me tomaron declaración, fui a la fiscalía de Apopa y me mandaron a La Libertad, allí fui cinco veces y no encontré al fiscal encargado”, se quejó.
“Una vez la policía me lo amenazó, y después me lo capturaron, a partir de allí dejé claro yo, la persecución en contra de mí y mi hijo, por eso incluso me negaron el derecho de audiencia”, denunció el padre.
José Fernando Crisonto Gómez, también criticó la falta de investigación de las autoridades, sobre su nieto José Adán Tachín Gómez, quien desapareció el 12 de agosto de 2006, cuando departía en un centro turístico con otros familiares. Según explicó, el papa de José Adán fue localizado ahogado, sin embargo, su nieto, no fue ubicado “ni vivo, ni muerto”.
“Yo lo que pido es una investigación profunda para dar con el paradero del niño, porque ni vivo, ni muerto lo hemos encontrado”, denunció Crisonto.
Israel Montano, del equipo coordinador del Movimiento Popular y Social, instó a las autoridades investigue estos casos de desaparecidos y todos los casos pendientes de resolver. Además, que se conforme una Comisión Especial integrada por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), IDHUCA y familiares de las víctimas desaparecidas.



